Estados Unidos comenzó a reacondicionar la antigua base naval Roosevelt Roads, en Puerto Rico, cerrada hace más de dos décadas, en lo que analistas interpretan como una maniobra estratégica ante la creciente tensión con Venezuela. Las obras, iniciadas en septiembre, buscan mejorar la infraestructura y ampliar la capacidad aérea en una zona de alto valor geopolítico.
La base Roosevelt Roads, clausurada en 2004, fue una de las instalaciones más grandes de la Marina estadounidense. Situada a menos de 900 kilómetros del territorio venezolano, ofrece un punto estratégico para operaciones aéreas y logísticas en el Caribe.
Desde el 17 de septiembre, se observan mejoras en las pistas de aterrizaje y la instalación de nuevas carpas al sureste del complejo. Imágenes satelitales del 29 de octubre muestran al menos 20 tiendas de campaña, equipos portátiles de control aéreo y aeronaves de diferentes fuerzas estadounidenses, entre ellas aviones Osprey, helicópteros de combate, F-35, KC-130J Hércules y C-17 Globemaster III.
Además de Puerto Rico, el ejército estadounidense también está reforzando aeropuertos civiles en la región, particularmente en St. Croix, Islas Vírgenes, y en el Aeropuerto Rafael Hernández de Aguadilla, el segundo más transitado de la isla.
De acuerdo con un informe de Reuters, a mediados de octubre se instalaron torres móviles de control aéreo y equipos de comunicaciones, normalmente empleados en zonas de guerra o de desastre, para coordinar un alto tráfico de aeronaves. También se detectaron drones MQ-9 Reaper y la construcción de una instalación de almacenamiento de municiones.
En St. Croix, imágenes satelitales de septiembre y octubre muestran obras cerca de las plataformas de estacionamiento y reparación de aviones, lo que podría facilitar el reabastecimiento de aeronaves militares en la zona.
Posibles operaciones contra Venezuela
Fuentes militares y expertos marítimos consultados por Reuters sostienen que estos trabajos apuntan a preparativos para posibles operaciones dentro de Venezuela, país con el que Washington mantiene tensas relaciones desde hace años.
El presidente Nicolás Maduro ha denunciado reiteradamente que Estados Unidos busca derrocar su gobierno mediante acciones encubiertas o presiones militares.
Desde la Casa Blanca, la portavoz Anna Kelly aseguró que estas acciones forman parte del compromiso del expresidente Donald Trump de “detener el flagelo del narcoterrorismo”.
En el marco de esa ofensiva, desde el 2 de septiembre, EE. UU. llevó a cabo al menos 15 ataques contra barcos acusados de narcotráfico en el Caribe y el Pacífico, con 64 personas muertas.
Según los reportes, se trata del mayor despliegue militar estadounidense en el Caribe desde 1994, cuando más de 20 000 soldados participaron en la operación Uphold Democracy en Haití. La actual acumulación militar comenzó en agosto con la llegada de buques de guerra, un submarino nuclear, aviones de combate y de inteligencia.


