En medio de la crisis que golpea a la industria textil, Stella Maris García, dueña de la empresa S&G, señaló que las ventas disminuyeron por la competencia del comercio exterior.
“Se nota una baja, pero los precios de las telas se mantuvieron e incluso bajaron, y eso ayuda a seguir”, expresó la empresaria, radicada desde hace cuatro años en Juana Koslay.
S&G se dedica a la confección de ropa de trabajo, blanquería, uniformes y buzos para egresados. Vende en la provincia y realiza envíos a todo el país.
Crisis textil: menos ventas, más ajuste
“La ropa de trabajo siempre se necesita, pero bajó más el tema de la blanquería. En ropa de trabajo hay menos ventas que el año pasado, pero en blanquería bajó más”, explicó García.
Aunque hay productos que la gente sigue consumiendo, la empresaria advierte que “se nota que hay un ajuste”. No solo la apertura de importaciones los perjudica, sino también la situación económica general.
Hoteles, reservas y compras mínimas
Entre sus clientes hay cabañas y hoteles, que por las bajas reservas demoran el recambio de ropa de cama. “Siempre en esta época renuevan, pero compran lo indispensable”, contó.
Un local que no resistió
García abrió un local en Juana Koslay el año pasado para comercializar sus productos, pero debió cerrarlo a los 10 meses por las bajas ventas.
“Trabajé con mis clientas y todo, pero no se pudo remar. No era el mejor momento y todo el mundo comentaba que estaba difícil, que nadie compraba. Será en otra ocasión”, se esperanzó.


