La Justicia de La Plata ordenó una ampliación de la autopsia de Virginia Franco, la psiquiatra hallada asesinada en City Bell el viernes pasado. El objetivo es establecer con mayor precisión la data de muerte, el mecanismo del ataque y posibles indicios que permitan identificar al agresor.
Nueva autopsia en el caso de la psiquiatra asesinada
Estudios para precisar la data y causa de muerte
Este jueves se realizará una segunda instancia de peritajes en la Asesoría Pericial de La Plata. La medida fue impulsada por el fiscal Álvaro Garganta, titular de la UFI Nº 11, quien busca reducir el rango horario del crimen y determinar cómo se produjo el ataque.
Los primeros resultados apuntan a que el homicidio ocurrió entre la tarde y la noche del viernes, con una data de muerte estimada entre 10 y 12 horas antes del hallazgo. Esto ubica la agresión entre las 19 y la medianoche, aunque los especialistas intentarán acotar ese margen.
Cómo fue encontrada la víctima
Virginia Franco, de 68 años, reconocida psiquiatra ya jubilada, vivía sola en una casa de la calle Cantilo entre 15A y 17. Fue encontrada sin vida con cortes en el cuello y heridas en los brazos compatibles con maniobras de defensa, lo que indica que intentó resistirse al ataque.
La investigación: cámaras, testigos y posibles sospechosos
Búsqueda de movimientos sospechosos
El Gabinete de Homicidios de la DDI La Plata trabaja en el análisis de cámaras municipales y privadas ubicadas en los alrededores de la vivienda. Los investigadores revisan registros del viernes para detectar personas que hayan ingresado o permanecido cerca del domicilio durante el horario estimado.
Paralelamente, se analizan declaraciones de vecinos que mencionaron movimientos extraños y la presencia de individuos ajenos al barrio.
Las primeras líneas de investigación
Los peritos intentarán detectar rastros biológicos, huellas y cualquier indicio que permita avanzar hacia un perfil del agresor. También evaluarán si hubo abuso sexual, algo que la nueva autopsia podría aclarar.
El fiscal Garganta sostiene como principal hipótesis un homicidio en ocasión de robo. No obstante, no descarta que el ataque haya respondido a un conflicto personal o a un móvil económico. El entorno cercano de la víctima está siendo analizado.
El rol de Pablo Adrián Bozza en la causa
Entre los nombres mencionados se encuentra Pablo Adrián Bozza, de 47 años, esposo de una paciente de Franco. Había entablado con ella una estrecha relación en los últimos dos años, al punto de manejarle cuentas bancarias y plazos fijos. Sin embargo, el fiscal descartó por el momento su participación en el crimen.
Bozza fue quien encontró el cuerpo y alertó a las autoridades. De la casa, solo faltaba el celular de la víctima y no había signos de ingreso forzado.
La vivienda permanece bajo custodia policial mientras continúan las medidas para hallar huellas, fibras, ADN u otros elementos relevantes. No se descarta una futura reconstrucción de la escena basada en las imágenes y objetos secuestrados.


