Comer alimentos fríos en verano: qué efectos tiene en el cuerpo

¿Qué impacto real tiene en el cuerpo consumir alimentos fríos en verano? El nutricionista Diego Sívori explicó en los estudios de LN+ cómo ciertos productos típicos de esta época influyen en la digestión, el aporte calórico y la sensación térmica. El especialista derribó mitos instalados sobre helados, cerveza y snacks, y brindó recomendaciones clave para alimentarse mejor durante el calor.

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Alimentos fríos y calorías: un mito extendido

Frío no es sinónimo de liviano

Sívori aclaró que la temperatura de un alimento no define su carga calórica. “Comer frío no implica comer menos calorías”, sostuvo, y señaló al helado como el ejemplo más claro de esta confusión.

Según explicó, al consumir helado el organismo transforma cerca del 70% de sus calorías en calor corporal y solo el 30% en energía, por lo que su supuesto efecto refrescante es, en realidad, un mito ampliamente difundido.

Los tres grandes mitos del verano

Helado, cerveza y papas fritas

El nutricionista identificó tres productos muy populares en verano que, lejos de refrescar, elevan la temperatura corporal: el helado, la cerveza y las papas fritas.

En particular, se refirió a las papas fritas como uno de los alimentos más adictivos debido a su combinación de carbohidratos, grasas y textura crocante. Esta mezcla activa los centros de placer del cerebro, lo que explica por qué resulta difícil consumirlas con moderación.

Digestión y carbohidratos

El arroz, el más fácil de asimilar

Contrario a la creencia general, Sívori afirmó que los carbohidratos no son difíciles de digerir. De hecho, aseguró que el arroz blanco es uno de los alimentos de digestión más sencilla.

La misma lógica aplica a la pasta, siempre que se consuma sin excesos de salsas, quesos o embutidos, que son los verdaderos responsables del aumento calórico. Como alternativa para los días de calor, recomendó legumbres frías, ideales para mantener la masa muscular sin sobrecargar el organismo.

Alcohol y resaca en verano

Las bebidas con color, las más pesadas

Consultado sobre el alcohol, el especialista indicó que las bebidas con coloración, como los aperitivos, suelen provocar mayor resaca. Además, explicó que el exceso de alcohol facilita la acumulación de grasa abdominal, ya que el cuerpo prioriza almacenar el excedente calórico.

En términos energéticos, un vaso de cerveza y una copa de vino tienen valores similares, aunque la cerveza genera mayor sensación de hinchazón.

Frutas de estación y azúcar

Hidratación natural y bajo impacto calórico

Entre las opciones más saludables del verano, Sívori destacó frutas como la sandía y el melón por su alto contenido de agua. Señaló que una rodaja de sandía tiene menos azúcar que un caramelo, aporta fibra, genera saciedad y contribuye a la hidratación.

Como snack saludable, recomendó congelar uvas, una alternativa simple y nutritiva para combatir el calor sin sumar calorías innecesarias.

Conclusión

Los alimentos fríos no siempre refrescan ni son bajos en calorías. Según explicó Diego Sívori, elegir conscientemente qué comer en verano es clave para evitar excesos, mejorar la digestión y cuidar la salud. Desmitificar hábitos arraigados permite tomar mejores decisiones nutricionales incluso en los días de más calor.

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