La enfermera Brenda Agüero, condenada a prisión perpetua por la muerte de cinco bebés en el Hospital Neonatal de Córdoba, denunció haber recibido amenazas y agresiones dentro de la cárcel de Bouwer, donde cumple su condena. La defensa asegura que su integridad física corre riesgo y apuntó a graves irregularidades en el penal.
Denuncia por amenazas en prisión
La defensa de Brenda Agüero informó que la mujer es víctima de hostigamientos constantes por parte de otras internas del penal de Bouwer. Según el abogado Gustavo Nievas, la enfermera fue amenazada con una faca (cuchillo tumbero) y sufrió agresiones físicas y verbales.
De acuerdo al relato, en septiembre del año pasado Agüero debió recibir atención médica tras presentar golpes en el rostro, presuntamente ocasionados por otras detenidas. Las situaciones de mayor riesgo, explicó su defensor, se producen cuando la condenada se traslada por los pasillos o asiste a talleres fuera del pabellón.
Amenazas con arma blanca
Nievas sostuvo que un grupo de internas condenadas por narcomenudeo la habría intimidado directamente, poniendo en duda la protección que recibe dentro del establecimiento penitenciario. “Su integridad física no vale nada en este contexto”, advirtió.
Irregularidades denunciadas en el penal
El abogado también señaló presuntas anomalías administrativas en la cárcel. Entre ellas, denunció que el director del penal habría hecho firmar a Agüero un acta falsa, en la que se dejaba constancia de que no existían conflictos ni amenazas en su contra.
Además, cuestionó que la condenada permanezca desde hace tres años en el mismo pabellón, a pesar de tratarse de un caso de alto impacto social y mediático, lo que la expone a un entorno especialmente hostil.
El caso del Hospital Neonatal de Córdoba
Ataques ocurridos en 2022
Los hechos por los que Agüero fue condenada ocurrieron entre el 18 de marzo y el 7 de junio de 2022. Durante ese período, se registraron ataques seriales contra recién nacidos, cinco de los cuales fallecieron y otros ocho sobrevivieron a intentos de homicidio.
La denuncia judicial se formalizó un mes después del último caso, cuando Francisco Luperi, esposo de una médica del hospital, decidió presentarse ante la Justicia tras conocer la gravedad de lo sucedido.
Pruebas clave del juicio
Durante el proceso judicial se analizaron 13 casos, con evidencia médica contundente:
- Pinchazos en zonas no habituales para inyecciones.
- Niveles de potasio e insulina incompatibles con la vida.
- Resultados que solo podían explicarse por una inoculación externa.
Los fiscales sostuvieron que Agüero actuó para destacarse profesionalmente, simulando ser quien detectaba las descompensaciones para ganar reconocimiento laboral. También remarcaron que, aunque trabajaba en obstetricia, fue la única persona presente en todos los episodios.
Conclusión
Mientras la condena a prisión perpetua contra Brenda Agüero continúa firme, la denuncia por amenazas y agresiones en la cárcel de Bouwer vuelve a poner el foco en las condiciones de detención y la responsabilidad del Estado de garantizar la seguridad de las personas privadas de la libertad, incluso en los casos más graves y sensibles.


