La crecida del río Dulce genera creciente preocupación en Santiago del Estero, donde rige una alerta naranja y ya se registran barrios afectados por el avance del agua. El fenómeno se produjo este jueves tras la liberación de más de 900 m³/s desde el embalse de Termas de Río Hondo, en un contexto de lluvias intensas en la cuenca alta del sistema Salí–Dulce.
Alerta por la crecida del río Dulce en Santiago del Estero
Las autoridades provinciales y municipales mantienen un monitoreo permanente ante el aumento sostenido del caudal del río Dulce. La combinación de precipitaciones intensas en Tucumán y la erogación controlada del embalse de Termas de Río Hondo elevó el nivel del curso de agua, con impactos visibles en zonas urbanas y rurales.
Actualmente, una alerta naranja se extiende en toda la región, especialmente en los departamentos Capital y Banda, donde el agua ya superó los límites habituales del cauce.
Desborde y barrios afectados en La Banda
La situación más delicada se registra en la ciudad de La Banda, donde el río Dulce desbordó e ingresó en sectores habitados del barrio Rubia Moreno. Varias viviendas resultaron anegadas y el agua avanzó sobre calles y zonas bajas.
Vecinos de la zona reclamaron medidas urgentes de contención, refuerzo de defensas y asistencia sanitaria para las familias afectadas por el avance del río.
Datos clave del embalse y caudales liberados
Niveles y cifras oficiales
Según reportes oficiales y medios locales, el embalse de Termas de Río Hondo alcanzó una cota cercana a los 272,7 metros sobre el nivel del mar. Para preservar la seguridad de la presa, se dispuso una liberación que llegó a picos de hasta 936 metros cúbicos por segundo, uno de los valores más altos del año.
En los últimos días, el caudal erogado aumentó de manera sostenida, superando ampliamente los registros del fin de semana anterior. Las autoridades advirtieron que el impacto de estas descargas puede sentirse entre 12 y 18 horas después en las zonas ubicadas aguas abajo.
Lluvias en Tucumán y efecto en la cuenca Salí–Dulce
El incremento del caudal está directamente vinculado a las lluvias intensas registradas en Tucumán, que elevaron el nivel de los ríos que alimentan el embalse. El dique recibe aportes del río Salí y de afluentes como Gastona, Medina, Marapa, Lules y Chico.
Cuando estos cursos aumentan simultáneamente su caudal, el volumen de ingreso al embalse crece de forma abrupta, obligando a una mayor liberación de agua hacia el río Dulce en territorio santiagueño.
Operativos de emergencia y prevención
Ante el riesgo de desborde primario, se activó el Centro de Operaciones de Emergencia (COE) y el Plan Municipal de Emergencia. Defensa Civil, fuerzas de seguridad y personal municipal coordinan controles permanentes y mantienen la prohibición de ingreso al cauce para evitar accidentes.
Las autoridades advirtieron que el nivel del río podría mantenerse elevado o incluso incrementarse en las próximas horas.
Impacto regional y preocupación por Mar Chiquita
La crecida del río Dulce también genera inquietud en otras provincias. Este curso de agua es el principal afluente de la laguna Mar Chiquita, en el noreste de Córdoba. Un sostenimiento prolongado de caudales elevados podría provocar una suba significativa del nivel de la laguna, con posibles inundaciones y daños en infraestructura ribereña.
Conclusión
La crecida del río Dulce mantiene en alerta a Santiago del Estero, con barrios ya afectados y un escenario que depende de la evolución de las lluvias y de las descargas del embalse. Mientras continúe el alto caudal, las autoridades refuerzan los controles y las tareas preventivas para reducir riesgos y asistir a las comunidades más vulnerables.


