La delegación de bomberos y brigadistas de San Luis que combate el incendio forestal en Chubut operó durante más de nueve horas este martes en Villa Rivadavia. Las tareas se centraron en la contención del fuego para evitar que las llamas sigan avanzando sobre zonas críticas.
Por la mañana, los efectivos realizaron fajas de contención en focos secundarios. Durante la tarde, el operativo se dividió en tres grupos de trabajo: dos realizaron tareas de control y recorridas sobre las líneas ya trazadas, mientras que el tercer equipo utilizó líneas de agua para reforzar el combate activo. La labor de los puntanos concluyó pasadas las 17:00 y continuará durante la jornada de este miércoles.
El fuego ya arrasó 40 mil hectáreas en Chubut
Con llamas que superan los 50 metros de altura y un avance acelerado por el viento, cientos de brigadistas trabajan para resguardar poblaciones, viviendas y animales. El lunes arribaron contingentes de distintas provincias y también cuadrillas enviadas por el gobierno de Chile para colaborar en el combate por tierra.
Los medios aéreos operan de forma esporádica debido a que la visibilidad es nula por el humo en diversos sectores. “Nos tuvimos que enfocar en la protección de las poblaciones cercanas; ese objetivo lo logramos pero el fuego avanza sin control”, explicaron desde la Agencia Federal de Emergencias (AFE).
Alerta en Cholila y Esquel
El incendio se ubica en el brazo sur del lago Menéndez y en los alrededores de los lagos Verde y Rivadavia. Debido a las condiciones climáticas, los focos activos avanzaron hacia Cholila y amenazaron con llegar a la ciudad de Esquel.

El siniestro comenzó a principios de diciembre en el Parque Nacional Los Alerces a raíz de una tormenta eléctrica. Aunque el fuego fue contenido inicialmente, las altas temperaturas y la reactivación de los focos incrementaron su voracidad.
Los lugareños trabajan día y noche para trasladar su ganado a sitios seguros. “Perdimos mucho ganado y tratamos de rescatar lo poco que nos queda”, relató Hugo Huenelaf, quien realiza estas tareas desde hace una semana.
Según el último reporte de Parques Nacionales, las ráfagas de viento alcanzaron los 50 kilómetros por hora con temperaturas de 28 grados. Estos factores provocaron un comportamiento extremo del incendio que, según los vecinos, solo podrá detenerse con varios días de lluvia intensa.


