Paolo de la Fuente, un hombre de 37 años oriundo de La Pampa, murió tras recibir 17 disparos en un ataque cometido por error en la ciudad de Río Cuarto, Córdoba. El crimen ocurrió la madrugada del 7 de diciembre, cuando regresaba a su casa en moto luego de jugar al fútbol. El agresor, con antecedentes penales, se habría confundido de persona. Paolo agonizó dos semanas y falleció el 21 de diciembre, dejando a su esposa y a una hija de siete años.
El ataque que terminó en tragedia
La noche del ataque, Paolo volvía en su motocicleta tras compartir un partido con amigos. Luego de dejar a uno de ellos en el barrio Fénix, advirtió que un Volkswagen Vento lo seguía. Intentó escapar cruzando un semáforo en rojo, pero el vehículo lo embistió en la esquina de Salta y Laprida.
Tras el choque, el conductor descendió armado y abrió fuego. Paolo recibió ocho disparos en una pierna, siete en la otra y dos en la cadera. Fue trasladado de urgencia al Hospital San Antonio de Padua, donde debieron amputarle la pierna derecha por la gravedad de las heridas vasculares.
Dos semanas de agonía y una despedida dolorosa
El hombre permaneció internado durante dos semanas. Pese a las intervenciones quirúrgicas, su estado nunca mejoró. Antes de perder el conocimiento, alcanzó a despedirse de su amigo Víctor Bernal, quien lo había acompañado a Río Cuarto en busca de mejores oportunidades laborales.
Finalmente, Paolo murió el 21 de diciembre. Su hija pequeña aún pregunta por qué “un chico malo” le hizo daño a su papá.
Quién era Paolo de la Fuente
Paolo había llegado desde Colonia Barón, La Pampa, para radicarse en Río Cuarto. Trabajaba desde hacía más de diez años en el supermercado Top, donde se desempeñaba como encargado de sección en el depósito y era reconocido por su habilidad con maquinaria.
Apasionado por el fútbol, colaboraba como entrenador de arqueros en el equipo femenino del club Alberdi. Allí compartía actividades con Bernal, director técnico del plantel.
En la ciudad cordobesa formó una familia junto a su pareja, Lucrecia Méndez, con quien tuvo una hija. Ella trabaja en una cafetería y cursa estudios universitarios.
El acusado y la hipótesis de la confusión
Por el crimen fue detenido Braian Agustín Vilches, de 26 años, con antecedentes por robo. Según la investigación, habría confundido a Paolo con otra persona, Ezequiel Ojeda, quien días antes lo había herido de bala. Ambos tenían un notable parecido físico y utilizaban motocicletas del mismo modelo, aunque de distinto color.
La defensa de Vilches sostiene que no tuvo intención de matar y que disparó únicamente a las piernas. Sin embargo, la familia de la víctima rechaza esa versión y cuestiona el argumento de la confusión.
Ojeda también fue detenido y quedó vinculado a la causa.
La causa judicial
La investigación está caratulada como “homicidio calificado por el uso de arma de fuego” y podría agravarse por alevosía. Tras una serie de cambios, el expediente quedará a cargo del fiscal Javier Di Santo a partir de febrero.
La querella es representada por la abogada Victoria Albert, quien accedió recientemente al expediente y continúa impulsando medidas de prueba.
Conclusión
El asesinato de Paolo de la Fuente expone una cadena de violencia absurda que terminó con la vida de un hombre trabajador, padre de familia y deportista. La Justicia busca determinar responsabilidades en un caso marcado por la brutalidad y una presunta confusión que resultó fatal. Mientras avanza la investigación, su familia reclama verdad y justicia.


