La esposa de Julio Iglesias se expresó por primera vez tras las denuncias por abuso sexual presentadas por dos exempleadas del cantante. La reacción llegó a través de redes sociales, luego de que se conocieran testimonios que derivaron en una investigación judicial en España por hechos ocurridos en residencias del Caribe.
El gesto público de la esposa del cantante
Tras el descargo publicado por Julio Iglesias, su esposa Miranda Rijnsburger realizó un breve posteo en redes sociales.
“A tu lado siempre”, escribió, mensaje que recibió un “me gusta” del propio artista.
La pareja mantiene una relación desde 1991 y tiene cinco hijos en común. Iglesias, además, es padre de otros tres hijos de su relación anterior con Isabel Preysler.
Las denuncias que complican a Julio Iglesias
El panorama judicial del cantante se agravó en las últimas horas.
La Audiencia Nacional de España recibió una denuncia formal el pasado 5 de enero, lo que habilitó una investigación por presuntas agresiones sexuales y físicas ocurridas entre enero y octubre de 2021.
Las denunciantes trabajaron en propiedades del artista en República Dominicana y Bahamas.
Testimonios que estremecen
El relato de una exempleada
Una de las mujeres, identificada como “Rebeca”, contó que fue contratada bajo la promesa de un empleo formal, pero describió situaciones reiteradas de acoso.
“Me dijo ‘quítate la toalla’ y yo lo hice con vergüenza. Después me pidió que me sacara el pantalón corto y que diera una vuelta. Comentó que tenía muy buenos glúteos”, relató.
El testimonio de una fisioterapeuta
Otra denunciante, “Laura”, se desempeñaba como fisioterapeuta del cantante.
“Me agarra los pezones, me los aprieta durísimo. Le digo que me duele y sigue. Una vez me agarró fuerte de la cabeza y me metió la lengua. No te podés defender”, expresó entre lágrimas.
El rol de la vida familiar en las residencias
Periodistas que siguen el caso revelaron que el comportamiento del cantante variaba en función de la presencia de su esposa e hijos.
“Cuando Miranda estaba en la casa, todo era normal. Cuando se iba, comenzaba la tortura de estas mujeres”, indicaron fuentes vinculadas a la investigación.
El objetivo de las denunciantes
Las exempleadas afirmaron que la denuncia busca una reparación personal y romper años de silencio.
“Me sentía como un objeto, como una esclava en pleno siglo XXI”, resumió una de ellas.
En un mensaje final, llamaron a otras posibles víctimas a presentarse ante la Justicia:
“Todas las mujeres que entran a trabajar en la casa de Julio Iglesias son víctimas. Que hablen y confíen en la Justicia”.


