Durante su regreso a Washington a bordo del Air Force One, Trump declaró a la prensa que las negociaciones han avanzado significativamente y que hay «muchas posibilidades» de lograr un acuerdo. «Veremos si tenemos algo que anunciar el martes», indicó, destacando que se ha trabajado intensamente durante el fin de semana para poner fin al conflicto.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha manifestado su disposición para aceptar el plan de alto el fuego propuesto por Estados Unidos. Sin embargo, Putin se ha mostrado cauteloso, argumentando que el acuerdo no aborda «las causas profundas del conflicto», en referencia a la influencia de la OTAN sobre Ucrania.
El viceministro de Exteriores ruso, Alexander Grushko, declaró al diario ‘Izvestia’ que Moscú exigirá garantías de seguridad en cualquier acuerdo de paz. Entre ellas, destaca la exigencia de que Ucrania mantenga un estatus neutral y que la OTAN renuncie a integrarla en la alianza.
Fuerzas de paz europeas: una opción rechazada por Moscú
Reino Unido y Francia han propuesto el envío de una fuerza de paz para supervisar el alto el fuego en Ucrania, una idea que ha sido rechazada por Rusia. El ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, señaló que cualquier despliegue de tropas extranjeras en el territorio ucraniano sería considerado como una acción hostil con consecuencias militares.
Perspectivas de un acuerdo de paz
Las declaraciones de Trump y los posicionamientos de Rusia y Ucrania muestran avances en la búsqueda de una solución diplomática, aunque los desacuerdos sobre la adhesión de Ucrania a la OTAN siguen siendo un obstáculo. Se espera que la conversación entre Trump y Putin defina los próximos pasos hacia un posible cese de hostilidades.


