La Administración de Parques Nacionales (APN) prohibió desde el 5 de diciembre y hasta el 30 de abril de 2026 cualquier uso de fuego en áreas protegidas de la Patagonia y el centro del país. La medida, publicada en el Boletín Oficial, responde al alto riesgo de incendios forestales previsto para los meses estivales.
La Resolución 390/2025 oficializó la prohibición total de encender fuego en parques nacionales considerados críticos por su vulnerabilidad durante el verano. El informe técnico que acompañó la norma advierte un escenario de riesgo elevado por las condiciones meteorológicas previstas para la región.
Las áreas naturales donde la medida rige con mayor firmeza son los parques Lanín, Nahuel Huapi, Los Arrayanes, Lago Puelo y Los Alerces, todos con antecedentes recientes de incendios y fuerte presión turística.
Medidas complementarias y coordinación con las provincias
Emergencia ígnea en Neuquén, Río Negro y Chubut
Las provincias patagónicas ya habían declarado la emergencia ígnea a través de decretos propios, sumando controles y restricciones a actividades de riesgo. Neuquén, Río Negro y Chubut implementaron lineamientos dirigidos a la comunidad y a los prestadores turísticos, con el objetivo de minimizar cualquier posibilidad de propagación del fuego.
La única excepción contemplada por APN es el uso de estructuras habilitadas para cocinar, siempre dentro de campamentos organizados y bajo supervisión de prestadores autorizados.
Además, el organismo advirtió que cualquier incumplimiento será denunciado penalmente y podrá recibir sanciones máximas, sobre todo si deriva en un foco activo.
Incendios en Epuyén: el antecedente que encendió las alarmas
El episodio más reciente ocurrió en Epuyén, donde el 17 de noviembre se registraron cuatro focos simultáneos cerca de un complejo turístico. Tres de ellos fueron controlados antes de las 19, pero uno avanzó sobre más de 200 hectáreas de bosque y pastizales.
Unos 150 brigadistas de distintos organismos trabajaron durante días para contener el avance del fuego. La causa quedó esclarecida cuando una mujer se presentó voluntariamente y admitió haber iniciado las llamas, lo que podría derivar en una condena de hasta 10 años de prisión.
Actualmente, el área permanece en “guardia de cenizas”, etapa en la que se monitorean posibles reactivaciones pese a que el fuego ya no presenta riesgo de expansión.


