Los ADRs de empresas argentinas que operan en Wall Street cerraron este lunes con retrocesos de hasta 3,8%, en una jornada marcada por la caída de los índices estadounidenses y el feriado local. Al mismo tiempo, el riesgo país avanzó 6 puntos básicos, mientras los inversores siguieron de cerca la licitación del nuevo Bonar 2029N, clave para la estrategia de financiamiento del Gobierno.
Caídas generalizadas y un solo papel en alza
Los Certificados de Depósito Argentinos mostraron un desempeño negativo alineado con las pérdidas en Wall Street.
- Grupo Supervielle encabezó los retrocesos con una baja del 3,8%.
- Telecom Argentina cayó 1,8%.
- Central Puerto, 1,6%.
En sentido contrario, Transportadora de Gas del Sur (TGS) fue la excepción y logró avanzar 1,1%, pese al clima adverso del mercado.
Dado el feriado en Argentina por el Día de la Inmaculada Concepción, la plaza local permaneció cerrada, por lo que todas las operaciones se concentraron en los ADRs en Nueva York.
Riesgo país: leve avance en una jornada volátil
El índice de riesgo país registró un incremento de 6 puntos básicos, alcanzando los 633 pb, en línea con la cautela de los mercados frente a nuevos anuncios financieros del Gobierno.
Foco en el Bonar 2029N: el nuevo test para medir la confianza del mercado
Qué propone el nuevo bono
El Gobierno anunció la licitación del Bonar 2029N, un título en dólares bajo legislación local que:
- Ofrece un cupón semestral del 6,50%.
- Tiene vencimiento el 30 de noviembre de 2029.
La emisión es vista como un paso fundamental en el intento oficial por retomar gradualmente el financiamiento en los mercados internacionales.
La mirada de los analistas
Economistas y operadores señalan que este bono podría ser el “primer paso” para que Argentina recupere capacidad de rollover, una herramienta clave para normalizar el frente financiero.
El analista Gustavo Ber destacó que, si bien sectores como el bancario y el energético mantienen recomendaciones de compra, fueron justamente los que mostraron mayor presión vendedora durante la jornada.
Qué se espera del mercado: un termómetro para el riesgo país
La demanda que obtenga el Bonar 2029N será clave para evaluar la confianza de los inversores en la estrategia de estabilización económica. Si la licitación resulta exitosa, podría facilitar el rollover de la deuda, mejorar la acumulación de reservas y, en consecuencia, favorecer una baja del riesgo país hacia niveles más cercanos a los de la región.


