El analista político y director del Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP), Roberto Bacman, señaló que el Gobierno concentra su estrategia en aprobar el presupuesto, avanzar con beneficios fiscales para las empresas y asegurar la reforma laboral en el Congreso.
El plan del Gobierno y el eje en la reforma laboral
Bacman aseguró que el Gobierno concentra toda su energía en tres objetivos inmediatos: aprobar el Presupuesto, avanzar con medidas de alivio fiscal para empresas y asegurar el apoyo parlamentario a la reforma laboral.
Y que esa reforma “está hecha a imagen y semejanza del círculo rojo y de las grandes empresas”, mientras que no introduce beneficios concretos para las pymes, que son —recordó— las principales generadoras de empleo en el país.
El 3% que tensiona el sistema jubilatorio
El punto más crítico, señaló, es el nuevo aporte del 3% al fondo de desempleo. Aunque aparece como un cargo a los empleadores, Bacman advirtió que ese monto se descontará de los aportes previsionales, lo que implicará un profundo desfinanciamiento del sistema jubilatorio.
“Cuando el sistema quede en crisis, impulsarán la reforma previsional”, afirmó, al advertir que la estrategia del Gobierno es avanzar primero sobre las condiciones laborales para luego reestructurar las jubilaciones con una caja debilitada.
Una reforma con apoyo social, pero sin fundamentos claros
El analista se mostró sorprendido por encuestas que indican que seis de cada diez argentinos apoyan la reforma laboral, en particular entre varones jóvenes. Sin embargo, sostuvo que ese respaldo no se basa en un análisis de sus efectos concretos, sino en la ausencia de una oposición ordenada y de un modelo alternativo.
Y agregó que el discurso del “emprendedurismo” cala especialmente entre jóvenes que no se identifican con el empleo tradicional y que no ven perspectivas en el mercado laboral actual.
Pymes, empleo y modelo productivo
Para Bacman, una reforma laboral debería priorizar a las pymes —responsables de más del 60% del empleo— y no a las grandes compañías. Advirtió que muchos conflictos laborales terminan fundiendo pequeñas empresas y que cualquier modernización debería contemplar mecanismos para sostenerlas.
Además, cuestionó la política económica basada en importaciones y en la salida de fabricantes locales, lo que dijo que destruye empleo y debilita la estructura productiva.
Un escenario político incierto
Bacman evaluó que la reforma laboral tiene chances altas de aprobación, aunque anticipó tensiones: movilización de movimientos sociales, fracturas sindicales y un rol decisivo de los gobernadores, que negociarán apoyos según concesiones fiscales o políticas que pueda ofrecer el Gobierno.
Y remarcó: “El problema de fondo es que el peronismo no está conduciendo la oposición. Sin una alternativa clara, Milei mantiene niveles de apoyo que sorprenden incluso frente a medidas que recortan derechos”.


