El debate por la baja de la edad de imputabilidad reavivó tensiones políticas entre la Provincia de Buenos Aires y el Gobierno nacional. El ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, y la senadora Patricia Bullrich protagonizaron un duro intercambio tras las declaraciones del gobernador Axel Kicillof sobre la necesidad de un enfoque integral y no punitivo.
La discusión sobre la edad de imputabilidad en Argentina volvió a generar un fuerte enfrentamiento político entre el gobierno bonaerense y referentes nacionales. El intercambio se produjo luego de que Axel Kicillof fijara su postura en redes sociales y cuestionara la efectividad de reducir la edad penal como solución al problema de la inseguridad.
El gobernador sostuvo que el país necesita un nuevo Régimen de Responsabilidad Penal Juvenil, pero remarcó que la baja de la edad de imputabilidad no ataca las causas estructurales de la violencia y el delito juvenil.
Bullrich apuntó contra Kicillof
Tras el mensaje del mandatario provincial, la senadora nacional de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, impulsora del proyecto para bajar la edad de imputabilidad, lanzó duras críticas. Acusó a Kicillof de desentenderse de las víctimas y de estar “del lado de los delincuentes”, y cuestionó que menores involucrados en delitos graves permanezcan en libertad.
Sus declaraciones intensificaron el conflicto y reavivaron la discusión pública sobre seguridad, justicia y responsabilidad penal juvenil.
Alonso calificó el planteo como “oportunista”
El ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, salió al cruce de Bullrich y rechazó el enfoque del debate. Señaló que utilizar el dolor de las víctimas con fines políticos es una práctica “oportunista” y advirtió que reducir la discusión a una cuestión de edad simplifica un problema complejo.
Alonso afirmó que la problemática de la minoridad requiere políticas públicas integrales, con eje en la prevención, la inclusión social y la inversión estatal, en línea con lo planteado por la Conferencia Episcopal Argentina.
El cruce dejó en evidencia dos miradas contrapuestas sobre cómo abordar el delito juvenil. Mientras desde el oficialismo nacional se impulsa una reforma punitiva, el gobierno bonaerense insiste en un abordaje multidimensional que involucre a los tres poderes del Estado y priorice la planificación a largo plazo.
La discusión por la edad de imputabilidad vuelve así a instalarse como uno de los temas más sensibles de la agenda política y social.


