Alicia Rosales, vecina de Quines, denuncia que lleva dos meses sin acceso a su medicación oncológica, indispensable para tratar una leucemia mieloide crónica diagnosticada hace una década.
La mujer tiene 50 años, cuenta con DOSEP por el Plan de Inclusión y debe tomar Dasatinib 100 mg, un comprimido diario de forma continua.
La falta del fármaco pone en riesgo la continuidad del tratamiento y obliga a reprogramar controles y estudios médicos.
Un tratamiento que no puede interrumpirse
Alicia explicó que el Dasatinib es una quimioterapia oral que no admite cortes prolongados. “Hace un año ya me vienen faltando tres meses de medicina. Eso pone en riesgo mi salud y puede hacer que el tratamiento deje de funcionar”, advirtió.
“Cada vez que tengo que volver a empezar, recaigo. Es una lucha constante”, expresó.
De DOSEP al Ministerio de Salud
La damnificada indicó que DOSEP dejó de cubrir la medicación, por lo que el trámite pasó al Ministerio de Salud de San Luis a través del régimen de emergencia sanitaria.
“El trámite lo hicieron desde Quines y también en San Luis. Fui dos veces y siempre me dijeron lo mismo: ‘está en compras’”, relató.
Llamados sin respuestas claras
Rosales contó que recibió un llamado este sábado por la noche, aunque sin confirmación concreta. “Me dijeron que había una medicación, pero no sabían si era para mí. Que hoy me iban a llamar de vuelta”, señaló.
La falta de certezas incrementa la angustia, ya que el medicamento debe tomarse de forma continua.
Atención médica y viajes extensos
Alicia se atiende en el Hospital Ramón Carrillo, bajo seguimiento de la hematóloga Liliana. Realiza controles mensuales o bimestrales y estudios cada seis meses.
Para cada consulta debe viajar desde Quines hasta la ciudad de San Luis. “Salgo a las cuatro de la mañana y vuelvo cerca de las once de la noche. Es todo el día”, describió.
La ausencia del medicamento también obliga a reprogramar estudios, ya que los resultados dependen del efecto del tratamiento.
Una problemática que se repite
No es la primera vez que enfrenta esta situación. “Hace cuatro años que me pasa. Me dan la medicación por un tiempo y después vuelve a faltar uno, dos o hasta cuatro meses”, contó.
“Quizás si no me hubieran hecho faltar tanto la medicación, hoy estaría mejor”, lamentó.
Medicamentos de alto costo
Rosales explicó que el Dasatinib no se consigue en farmacias y tiene un valor elevado. “Son quimios. Sé que salen millones”, afirmó.
Última actualización
Alicia informó que desde el Ministerio de Salud le notificaron que ya cuenta con la medicación asegurada por dos meses, aunque aún aguarda la entrega efectiva para retomar el tratamiento sin interrupciones.


