La tensión política en Villa de Merlo se agudiza tras la impugnación de la sesión extraordinaria. La concejal Ana Laura Ferrarotti lanzó una dura crítica al oficialismo local y aseguró que la gestión municipal funciona por fuera de los marcos legales. “Les molesta la crítica constructiva; gobiernan sin autorización del Concejo Deliberante”, sentenció.
La edil del Colectivo Comechingones denunció que el Ejecutivo no contesta pedidos de informes y bloquea el tratamiento de proyectos en comisión. Según Ferrarotti, la intención del oficialismo es anular el rol de los concejales para evitar explicaciones sobre las decisiones administrativas de la intendencia.
Un intendente que no vuelve
El conflicto tiene su raíz en la situación de Juan Álvarez Pinto, quien permanece como ministro de Turismo y Cultura de la Provincia. Su licencia como intendente venció el 23 de diciembre de 2025 y, al no renovarse, el cargo quedó en un limbo jurídico. Mientras tanto, Leonardo Rodríguez ejerce el mando del municipio sin el respaldo legal correspondiente.
Impugnación a la sesión extraordinaria en Merlo
Ante este escenario de acefalía, la oposición frenó el intento de sesionar este miércoles por «graves irregularidades» en el llamado. Los concejales exigieron que la reunión se traslade al viernes y se realice bajo el cumplimiento estricto del Reglamento Interno.
Para Ferrarotti, el objetivo actual de los ediles es visibilizar este desmanejo y poner un límite al avance del Ejecutivo sobre un poder autónomo. «Hay que ponerle un freno», reclamó la concejal ante lo que considera un atropello sistemático a la división de poderes en la localidad.


