El dirigente del Movimiento Evita, Daniel Sosa, cargó contra el proyecto de reforma laboral que el Senado de la Nación debatirá el próximo miércoles 11 de febrero. Sosa denunció la existencia de una «confusión» social generada por la propaganda del Gobierno y fue tajante: “Ninguna reforma laboral genera empleo. Ninguna”.
Para el referente social, el reemplazo de la indemnización por un Fondo de Asistencia Laboral (FAL), la flexibilización de la jornada, el fraccionamiento de vacaciones y la negociación salarial por empresa no son herramientas de modernización, sino mecanismos de precarización.
El factor consumo
Sosa sostuvo que la creación de puestos de trabajo no depende de las leyes, sino de la economía real. “La reforma no frena el cierre de empresas, no reactiva el consumo ni formaliza el empleo”, enumeró, y señaló que mientras el consumo siga en caída, ninguna flexibilización incentivará las contrataciones.
Además, alertó sobre el impacto directo en la economía popular. Según Sosa, la reforma golpea a los trabajadores informales por derrame: “El que no gana bien, deja de construir, deja de cortar el pasto o deja de pintar”.
Debate en el Congreso
El dirigente cuestionó que el Ejecutivo impulse estos cambios sin consultar a los trabajadores ni a las cámaras empresariales. “Es una reforma de los patrones con el Fondo Monetario Internacional”, sentenció. También hizo una autocrítica hacia los sectores afines a los trabajadores, al considerar que la discusión política para alertar sobre estos cambios «no fue la que tendría que haber sido».
El oficialismo, bajo la conducción de Patricia Bullrich, asegura tener los votos necesarios para la media sanción en el Senado la próxima semana. De aprobarse, el debate se trasladará a la Cámara de Diputados durante el mes de marzo.


