El ministro de Desarrollo Humano, Gustavo Bertolini, y el secretario de Política Habitacional, Hugo Rossi, informaron este lunes que 36% de los 1.232 sorteados del plan de viviendas “Tenemos Futuro” presentó inconsistencias en sus declaraciones juradas. El hallazgo provino del cruce de datos con registros catastrales, educativos, de salud y propiedades, que reveló irregularidades en 445 casos.
Tipos de irregularidades detectadas
Rossi detalló que las inconsistencias se concentran en tres áreas: la residencia de 10 años en San Luis, la titularidad de propiedades o beneficios habitacionales previos, y la composición del grupo familiar declarado. Más del 20% de los casos presentaron problemas en este último punto, como la declaración de hijos ya registrados por otro inscripto.
Los afectados no serán excluidos automáticamente. Recibirán un mensaje con un código para ingresar a la ventanilla única digital, donde podrán aclarar su situación con documentación respaldatoria.
Relevamiento presencial y documentación requerida
Desde el 18 de febrero, agentes gubernamentales visitarán los domicilios declarados por los sorteados. Los validadores portarán credenciales oficiales y pedirán documentos como DNI del grupo familiar, partidas de nacimiento, actas de matrimonio o unión convivencial.
Para acreditar los 10 años de residencia, se admitirán certificados de escolaridad, laborales o libretas de salud. Quienes optaron por autoconstrucción asistida deberán presentar la documentación del terreno propuesto.
Control de viviendas deshabitadas y morosidad
Bertolini confirmó que el Gobierno revisa las viviendas entregadas en 2025 que permanecen vacías. Aunque no hay plazos fijos, se insta a los adjudicatarios a ocuparlas.
También se controlan propiedades antiguas en el interior provincial. El Ministro advirtió que cinco cuotas impagas continuas o no habitar la vivienda constituyen causal de desadjudicación, según la ley vigente.
Transparencia y próximos pasos
“La idea es transmitir la tranquilidad de que las viviendas se entregarán a quien corresponda. Ser sorteado no implica ser adjudicatario; recién comienzan los procesos de validación”, enfatizó Bertolini.


