La Policía de Santa Fe mantiene un fuerte conflicto salarial que derivó en acuartelamientos y protestas en Rosario y otras ciudades de la provincia. Este lunes por la noche hubo enfrentamientos frente a la Jefatura rosarina y, ante la falta de acuerdo, este martes continúan las manifestaciones con “sirenazos” y reclamos públicos.
La crisis se intensificó en Rosario, donde efectivos policiales y personal del Servicio Penitenciario se concentraron frente a la sede de la Jefatura, ubicada en Ovidio Lagos al 5200. La protesta comenzó el lunes y se extendió hasta la madrugada del martes.
A los reclamos iniciados por retirados y familiares se sumaron agentes en actividad que patrullaban la ciudad. El pedido central: una recomposición salarial y mejores condiciones laborales.
Con el correr de las horas, la tensión fue en aumento. Los manifestantes quemaron cubiertas y, tras una orden superior, se produjo el avance de fuerzas de seguridad para desalojar el lugar. El operativo derivó en forcejeos y enfrentamientos entre integrantes de la misma fuerza.
Lejos de apaciguarse, el conflicto continúa. Poco antes de las 10 de la mañana de este martes, se realizó un “sirenazo” frente a la Jefatura de Rosario como forma de visibilizar el reclamo.
Policías, retirados y familiares permanecen apostados en las inmediaciones, bajo custodia de un cordón de seguridad. “No nos vamos a ir hasta que haya una solución”, expresó uno de los manifestantes en declaraciones a medios televisivos.
Según trascendió, las protestas se iniciaron días atrás ante la disconformidad con los aumentos otorgados. De acuerdo con testimonios de efectivos, los incrementos salariales recientes fueron del 1% mensual, cifra que consideran insuficiente frente al costo de vida.
Una agente que participó de la manifestación aseguró que el objetivo es alcanzar un salario que cubra la canasta básica total. Además, señaló que muchos efectivos deben realizar servicios adicionales y cuentan con apenas 24 horas semanales de descanso para completar ingresos que permitan sostener a sus familias.
La misma fuente denunció que, por orden de la superioridad, se avanzó contra los manifestantes y se utilizó gas pimienta durante el operativo de desalojo. También indicó que algunos efectivos se negaron a intervenir contra sus propios compañeros.
El conflicto no se limita a Rosario. Durante el lunes también se registraron acuartelamientos y concentraciones en Santa Fe capital, Reconquista, Vera, Rafaela, San Lorenzo, Casilda, Recreo, Santo Tomé, San Javier y Avellaneda.
En la capital provincial, patrulleros se ubicaron frente a la Casa de Gobierno como parte de la medida de fuerza.


