Durante años, la memoria USB fue el estándar indiscutido en almacenamiento portátil: pequeña, económica y fácil de usar, era imprescindible para transferir archivos entre computadoras, compartir documentos en clase o llevar presentaciones a una reunión.
Sin embargo, el avance tecnológico y la transformación de los hábitos digitales han relegado a este dispositivo a un uso cada vez más puntual. Hoy, opciones como los SSD externos, los discos duros portátiles, las tarjetas SD y, especialmente, el almacenamiento en la nube, han redefinido las preferencias de usuarios y empresas.
El cambio importa porque las necesidades de velocidad, capacidad y compatibilidad han crecido. Los archivos multimedia son cada vez más pesados, la colaboración remota exige sincronización constante y los puertos USB-C han reemplazado al clásico USB-A en la mayoría de dispositivos modernos. Frente a este panorama, el pendrive, aunque útil en escenarios concretos, ya no responde a las exigencias cotidianas de almacenamiento y transferencia de datos.
Por qué la memoria USB está quedando atrás
Las memorias USB surgieron para simplificar el intercambio de archivos. Sin embargo, sus limitaciones son ahora evidentes. Aunque algunos modelos anuncian estándares como USB 3.0 o USB 3.2, muchos siguen utilizando memorias y controladoras poco potentes, lo que se traduce en velocidades de lectura y escritura muy inferiores a las que ofrece un SSD externo.
Transferir carpetas pesadas, vídeos en 4K, bibliotecas de fotos o proyectos de edición digital puede resultar frustrante si el cuello de botella es el propio pendrive.
La compatibilidad es otro obstáculo. A medida que portátiles, tabletas y monitores migran a puertos USB-C, la mayoría de las memorias USB continúan ancladas al tradicional USB-A. El uso de adaptadores externos elimina la inmediatez y portabilidad que caracterizaban al formato.
Aunque existen modelos con doble conector, suelen sacrificar rendimiento para mantener un precio bajo, lo que limita su atractivo como solución principal de almacenamiento portátil.
Fuente: Infobae


