El crecimiento de las estafas telefónicas encendió las alertas entre usuarios y especialistas en seguridad digital, ya que estos contactos engañosos buscan acceder a información sensible en pocos minutos. Detectar estas maniobras a tiempo es fundamental para evitar consecuencias económicas o la exposición de datos personales.
Con el avance de la tecnología, los métodos utilizados por los ciberdelincuentes se volvieron más convincentes y difíciles de identificar a simple vista. Hoy no solo recurren a engaños tradicionales, sino también a herramientas que imitan identidades y generan confianza en las víctimas.
Frente a este escenario, conocer las señales más habituales y aplicar hábitos de prevención permite actuar con rapidez ante situaciones sospechosas y reducir la posibilidad de caer en este tipo de fraudes.
Reconocer una llamada fraudulenta puede ser clave para evitar la pérdida de información personal o dinero. Existen señales habituales que permiten detectar este tipo de contactos antes de que el engaño avance, por lo que prestar atención desde el primer momento es fundamental para cortar la comunicación a tiempo.
Uno de los indicios más frecuentes es la falta de identificación clara del emisor. Cuando la llamada proviene de números ocultos, desconocidos o con prefijos internacionales inusuales, aumenta la probabilidad de que se trate de un intento de fraude, ya que las empresas legítimas suelen informar quiénes son y por qué se comunican.
Fuente: C5N


