El Gobierno nacional prorrogó hasta 2027 el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) mediante el Decreto 105/2026, publicado en el Boletín Oficial. La medida amplía el alcance del programa, incorpora nuevos proyectos de petróleo y gas y busca atraer capitales de largo plazo para fortalecer exportaciones, empleo y estabilidad jurídica.
Prórroga del RIGI: qué establece el nuevo decreto
El Poder Ejecutivo extendió por un año el plazo de adhesión al RIGI, lo que permitirá a empresas nacionales y extranjeras presentar proyectos hasta mediados de 2027. La normativa también introduce ajustes regulatorios para simplificar su implementación y brindar mayor previsibilidad.
El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que el objetivo es “ordenar la reglamentación y mejorar la claridad del régimen”. Según precisó, ya fueron aprobadas 10 iniciativas por USD 25.479 millones y existen otras en evaluación.
La prórroga se concretó en uso de la facultad que tenía el Ejecutivo para extender por única vez el plazo original de dos años desde la entrada en vigencia del esquema.
Más inversiones en petróleo y gas
Nuevos desarrollos “upstream”
La ampliación incluye proyectos de exploración y producción de hidrocarburos, tanto costa adentro como costa afuera.
- Inversión mínima de USD 600 millones para explotación en tierra.
- Piso de USD 200 millones para exploración offshore.
También se contemplan plantas de tratamiento, oleoductos, almacenamiento, refinación y desarrollos petroquímicos.
Beneficios fiscales y legales del RIGI
El régimen ofrece incentivos considerados clave para atraer grandes capitales:
- Reducción del Impuesto a las Ganancias del 35% al 25%.
- Exención de derechos de exportación.
- Recupero anticipado de IVA.
- Acceso a arbitraje internacional ante controversias.
El decreto además refuerza los mecanismos de trazabilidad para importaciones vinculadas a proyectos RIGI y exige balances comerciales y coordinación con el Banco Central cuando haya demanda neta de divisas.
Los proyectos ya aprobados
Las 10 iniciativas autorizadas abarcan energía, minería, industria e infraestructura portuaria en provincias como Neuquén, Río Negro, San Juan, Mendoza, Salta, Buenos Aires, Catamarca y Santa Fe.
Entre los principales desarrollos se destacan:
- Infraestructura para exportación de petróleo en Vaca Muerta, con potencial de hasta USD 17.000 millones anuales.
- Planta de GNL en Río Negro con inversiones proyectadas a 20 años.
- Proyectos de litio en Salta y Catamarca.
- Iniciativas mineras de cobre en San Juan.
- Parques solares y eólicos en Mendoza y Buenos Aires.
- Desarrollo siderúrgico con producción de acero “verde”.
En conjunto, estos proyectos apuntan a ampliar la capacidad exportadora y generar miles de puestos de trabajo directos e indirectos.
El RIGI también contempla actividades en tecnología avanzada: biotecnología, inteligencia artificial, industria aeroespacial, movilidad eléctrica, robótica, energía nuclear y software, entre otras áreas vinculadas a la transición energética.
En el caso de ampliaciones de proyectos existentes, se exige una inversión mínima de USD 250 millones y un diferencial innovador del 50% en sus componentes.
El Gobierno sostiene que la extensión del RIGI consolidará infraestructura clave para exportaciones de hidrocarburos, potenciará la minería estratégica y acelerará la incorporación de tecnología de punta.
La apuesta oficial es posicionar a Argentina como un destino competitivo para inversiones de gran escala en energía y sectores tecnológicos, en un contexto global marcado por la transición energética y la búsqueda de nuevos proveedores de recursos críticos.


