Doce años después de aquella final perdida en tiempo suplementario ante Atlético Mineiro, Lanús comenzó su revancha con autoridad. El “Granate” derrotó 1-0 a Flamengo en el estadio Néstor Díaz Pérez por la ida de la Recopa Sudamericana y viajará al Maracaná con ventaja en la serie.
El único gol de la noche lo convirtió Rodrigo Castillo, de cabeza, tras un centro preciso de Sasha Marcich. El delantero había marcado previamente en dos ocasiones, pero ambas conquistas fueron anuladas por posición adelantada.
Un triunfo trabajado ante un rival millonario
El conjunto brasileño, campeón de la Copa Libertadores, llegó con un plantel repleto de jerarquía. La contratación de Lucas Paquetá por 50 millones de dólares y la presencia de nombres con pasado europeo como Alex Sandro y Danilo encendían las alarmas en el sur bonaerense.
Sin embargo, el equipo dirigido por Mauricio Pellegrino mostró orden táctico y compromiso colectivo. El doble cinco conformado por Agustín Cardozo y Agustín Medina neutralizó a Giorgian de Arrascaeta, mientras que los extremos brasileños encontraron pocas facilidades para desequilibrar.
En el primer tiempo, el arquero Nahuel Losada solo intervino con firmeza ante un remate de Everton, mientras que Lanús generó aproximaciones con disparos de Medina y Eduardo Salvio.
Castillo, decisivo en el momento justo
En el complemento, Flamengo insinuó una reacción, pero sin la intensidad habitual que lo caracteriza. Lanús sostuvo el orden y encontró premio tras los cambios.
Castillo avisó primero con otro tanto invalidado por centímetros. Minutos después, Marcich envió un centro preciso y el delantero, recuperado recientemente de una lesión muscular en el cuádriceps izquierdo, conectó un cabezazo letal para el 1-0 definitivo.
El gol le permitió al Granate llegar con ventaja a la revancha en el estadio Maracaná, donde la serie se definirá el próximo jueves.
Una ventaja mínima para la revancha
Lanús dio el primer paso ante un rival de enorme poderío económico y deportivo. La diferencia es corta y la historia se definirá en Río de Janeiro, pero el equipo argentino demostró que puede competir de igual a igual.


