Se suicidó el hombre que mató a su hijo en Lomas

Alejandro Ruffo, detenido por el crimen de su hijo de 8 años en Lomas de Zamora, fue hallado muerto en la Unidad Penitenciaria N° 34 de Melchor Romero. El hombre estaba imputado por homicidio triplemente agravado y había confesado que asesinó al niño para “mandarle un mensaje” a su expareja en medio de una separación conflictiva.

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Encontraron muerto al acusado del crimen de su hijo

Alejandro Ruffo fue hallado sin vida en su celda del penal de Melchor Romero, donde permanecía detenido desde el año pasado por el asesinato de su hijo Joaquín, de 8 años.

De acuerdo con fuentes oficiales, el personal penitenciario realizaba una recorrida de rutina cuando internos del Pabellón N° 4 alertaron sobre la situación. Según la reconstrucción preliminar, el detenido se habría ahorcado con una sábana atada a la ventana de la celda N° 85.

Aunque otros reclusos intentaron auxiliarlo tras cortar la tela, los médicos constataron su fallecimiento en el lugar. La Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 3 del Departamento Judicial La Plata intervino en el caso y abrió actuaciones bajo la carátula de “suicidio”.

Una causa por homicidio triplemente agravado

Ruffo estaba procesado por “homicidio triplemente agravado por el vínculo, por alevosía y con el fin de causar sufrimiento a su cónyuge”, una figura penal que prevé la pena máxima.

El hombre había sido detenido luego de asfixiar a su hijo en la vivienda familiar ubicada en la calle Eustaquio Díaz Vélez, en Lomas de Zamora. Tras el crimen, intentó quitarse la vida, pero sobrevivió y fue trasladado al Hospital Gandulfo. Allí, semanas después, confesó el asesinato y explicó el móvil.

Según la investigación, el hecho ocurrió en el contexto de una separación conflictiva. La madre del niño, Natalia Ciak, había solicitado el divorcio y ambos realizaban terapia individual. De acuerdo con su testimonio, Ruffo ejercía violencia verbal y manifestaba celos respecto al vínculo entre ella y su hijo.

El día del asesinato

La mañana del crimen, Ruffo llevó a su esposa hasta el transporte que la trasladaba al trabajo. Él debía encargarse de llevar al niño al colegio, pero el menor nunca llegó a clases.

La madre comenzó a preocuparse cuando no recibió el habitual mensaje o videollamada que su hijo enviaba al llegar a la escuela. Tras comunicarse con la institución y confirmar que el niño no había asistido, intentó contactar a su expareja.

En paralelo, el hombre publicó mensajes agresivos en redes sociales dirigidos a Natalia. Cuando ella le preguntó por qué no había llevado al niño al colegio, él respondió que estaba “durmiendo” y prometió borrar las publicaciones.

Horas más tarde, con la intervención policial, la mujer regresó a su casa y encontró al hombre herido en el living y al niño sin vida en su habitación.

El suicidio del acusado cierra el proceso penal en su contra, pero no apaga la conmoción que generó el crimen en la comunidad de Lomas de Zamora.

El caso expuso un escenario de violencia previa y conflictos no resueltos en el marco de una separación. La madre del niño aseguró que el hombre no presentaba problemas mentales, como se especuló inicialmente.

La tragedia vuelve a poner en agenda la necesidad de reforzar los mecanismos de prevención y detección temprana de situaciones de violencia intrafamiliar, especialmente cuando hay menores involucrados.


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