El contexto de crisis que atraviesan las empresas lácteas del país tiene su explicación en la caída del consumo y un retroceso en las exportaciones. En los últimos días se conoció la quiebra de Alimentos Refrigerados Sociedad Anónima (ARSA) , firma dedicada a la producción de yogures y postres bajo licencia de SanCor Cooperativas Unidas Ltda, y la delicada situación de Lácteos Verónica, con cheques rechazados y posibilidad de cierre .
ARSA dejará en la calle a 400 trabajadores en las provincias de Córdoba y Buenos Aires, mientras que el panorama de Verónica pone en riesgo 700 puestos en sus plantas en la provincia de Santa Fe . A estos casos se suma la reciente quiebra de La Suipachense, que dejó a 140 familias sin trabajo .
«Hubo una caída del consumo»
Fernando Kuchen, propietario de la distribuidora FK, analizó la situación del sector. «Hubo una caída del consumo, sobre todo en mayoristas y supermercados. Sumado a eso, en Argentina históricamente se produce más leche de la que se consume; en general se seca y se hace queso y se exporta. El año pasado las exportaciones no estuvieron en las mejores condiciones», explicó.
El comerciante evaluó que en 2025 hubo incluso superproducción de leche y se exportó un menor volumen que años anteriores, debido a los precios internacionales.
En cuanto al consumo, Kuchen remarcó que es notable la caída en las ventas de quesos duros y especiales, que son los de mayor valor, pero que todavía se mantienen los niveles de consumo en leche y yogures en sachet.
«Hay empresas que trabajan con números que no les cierran»
El distribuidor contó que hay muchas empresas lácteas que tienen «sobrantes de leche», por lo que los precios en los productos derivados se sostienen con pocos aumentos. «Hay muchos movimientos de precios o precios que uno no los entiende porque no son los de los mercados; hay empresas que empiezan a trabajar con números que no les cierran y por eso empieza a haber movimientos de empresas«, sostuvo.
Esta dinámica se refleja en los datos sectoriales. Según el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) , el consumo de lácteos cayó un 9,7% en 2024, con bajas particularmente pronunciadas en el segmento de leches . La recuperación parcial de 2025, con un incremento del 5,2% en volumen acumulado, no alcanzó para compensar ese derrumbe .
Precios que no cierran para los productores
La rentabilidad de los tambos también se resiente. En enero de 2026, por cada litro de leche que produjo un tambero en Argentina, perdió casi 20 pesos, de acuerdo con el informe mensual de rentabilidad sectorial del OCLA . Esto es a partir de un precio promedio nacional de la leche entregada en tranquera de 479,83 pesos en el primer mes del año, contra un costo promedio calculado en 499,32 pesos: una rentabilidad negativa del 1,4% .
Cambios en el mercado
Además de Sancor y Verónica, otra de las grandes empresas que experimenta cambios es La Paulina, que acaba de ser comprada por un grupo peruano, en un movimiento que refleja la reconfiguración del sector en medio de la crisis.
Las existencias de productos lácteos superan en 9,6% las cifras de 2024, lo que obliga a vender los stocks a valores poco competitivos . En el mercado internacional, la producción mundial de leche sigue en alza mientras la demanda permanece estancada en regiones clave como Asia y Medio Oriente.


