La investigación por el femicidio de Natalia Cruz en Campo Quijano, Salta, sumó en las últimas horas dos nuevas detenciones. Se trata de dos adultos acusados de haber facilitado la fuga de Orlando Serapio, principal y único sospechoso del crimen ocurrido el martes 17 de febrero. La Fiscalía imputará a ambos por encubrimiento agravado, mientras continúa el intenso operativo para dar con el prófugo.
Avanza la causa por el femicidio en Campo Quijano
El caso quedó desde el inicio bajo la órbita de la Unidad de Femicidios del Ministerio Público Fiscal de Salta, dirigida por la fiscal penal María Luján Sodero Calvet.
La funcionaria ordenó medidas urgentes para esclarecer lo ocurrido y localizar a Serapio, señalado como autor del homicidio de su pareja.
Este jueves, por pedido de la Fiscalía y con autorización del Juzgado de Garantías, fueron detenidas dos personas que, según los indicios recolectados, habrían colaborado en la huida del acusado. De acuerdo con la investigación, habrían desplegado maniobras destinadas a entorpecer su localización.
Ambos serán imputados de manera provisional por encubrimiento agravado.
Cómo ocurrió el crimen de Natalia Cruz
El hecho se registró el martes 17 de febrero por la tarde en una vivienda del barrio Luz y Fuerza, en la Manzana 79 de Campo Quijano.
Según la reconstrucción judicial, la pareja mantuvo una discusión cuyo origen aún no fue determinado. El intercambio verbal escaló hasta convertirse en una agresión física dentro de una de las habitaciones de la casa, donde también se encontraban familiares de la víctima.
Tras el ataque, el sospechoso salió del cuarto y lo cerró con llave. La madre de la joven lo increpó en ese momento. Poco después, el hombre huyó del lugar.
Natalia Cruz fue hallada con vida, pero presentaba lesiones graves compatibles con golpes y asfixia mecánica. Murió minutos más tarde a causa de la violencia sufrida.
La fuga y las pistas del prófugo
Uno de los elementos incorporados al expediente es una llamada telefónica que Serapio habría realizado a su madre la noche del crimen. En esa comunicación, según consta en la causa, expresó: “Me mandé una cagada, cuidá a los chicos”.
El único rastro físico concreto hallado hasta el momento es la camioneta del sospechoso, encontrada abandonada sobre la ruta nacional 51, en el tramo que conduce hacia San Antonio de los Cobres.
Ese vehículo se convirtió en la principal pista para orientar los rastrillajes, aunque hasta ahora no permitió ubicar al acusado.
Operativo interprovincial y búsqueda activa
La búsqueda se desarrolla en un entorno geográfico complejo, caracterizado por terrenos de difícil acceso y condiciones climáticas adversas en la zona de Campo Quijano.
Participan equipos de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas (UGAP) del Cuerpo de Investigaciones Fiscales, efectivos de la Policía de la Provincia de Salta, grupos especiales, la División Canes, además de personal de la Policía Federal Argentina, la Policía de Catamarca y agentes de Defensa Civil.
La fiscal Sodero Calvet informó que los operativos se coordinan desde una base instalada en la localidad, lo que permite ajustar estrategias en tiempo real y mantener contacto permanente con la familia de la víctima.
Hipótesis y líneas de investigación
Los investigadores trabajan en la reconstrucción de los movimientos del acusado tras el femicidio y analizan el grado de participación de los nuevos detenidos.
Entre las hipótesis no se descarta que el sospechoso se haya quitado la vida en una zona inhóspita. Sin embargo, la posibilidad de que reciba ayuda externa cobra fuerza tras las recientes detenciones.
También se evalúa la alternativa de que haya cruzado la frontera hacia Chile o Bolivia por un paso no habilitado.
Las actuaciones continúan bajo reserva, mientras la familia de Natalia Cruz exige justicia y las autoridades reiteran el pedido de colaboración ciudadana para aportar datos que permitan capturar al prófugo.


