El gobernador bonaerense Axel Kicillof inauguró este lunes en La Plata el 154° período de sesiones ordinarias de la Legislatura provincial con un encendido discurso en el que lanzó duras críticas contra el rumbo económico y las políticas ajuste impulsadas por el Gobierno nacional en los dos años que lleva de gestión, además de lanzar una convocatoria a los demás gobernadores para construir una alternativa nacional de cara al futuro.
La ceremonia se realizó en el recinto de la Cámara de Diputados, ante los 92 diputados y 46 senadores que integran la Asamblea Legislativa. El mandatario bonaerense habló durante una hora y media. Comenzó su discurso advirtiendo sobre «el ascenso de las extremas derechas que en muchos países están atacando la convivencia democrática y la idea misma de comunidad».
«En nuestro país se puso en marcha un laboratorio de una derecha extrema que llega al poder y gobierna exaltando el odio, consagrando al insulto y la humillación como método político. Es un proyecto que gobierna a fuerza de represión, violencia y amenazas, con persecución judicial y condenas injustas. Este clima de autoritarismo va de la mano de proyectos económicos que generan exclusión, desigualdad y que vacían de contenido social a la democracia», sostuvo Kicillof.
«Desde Paolo Rocca a Domingo Cavallo, desde Mirta Legrand a (Carlos) Melconian, todos le están señalando al Presidente lo que es evidente: la Argentina no va bien. Después de más de dos años de gobierno, no se cumplieron ninguno de los pronósticos del Presidente: no solo no hubo una rápida recuperación, sino que están cerrando empresas en todas las ramas de la actividad, mientras aumentan los despidos y los salarios no alcanzan», agregó Kicillof.
El gobernador enumeró el drama de los trabajadores despedidos, las familias fuertemente endeudadas, los empresarios quebrados o al borde del cierre y los jubilados, estudiantes, docentes, artistas o científicos «sin un mango». Fue entonces que advirtió que «la mano invisible del mercado no existe, es un verso».
«Los datos no dejan lugar a dudas: la Argentina vive una profunda crisis y el rumbo económico es un fracaso. El crecimiento del que hablan es en realidad el crecimiento de la desigualdad y de las riquezas de una pequeña minoría, más extranjera que argentina, que festeja ganancias extraordinarias mientras la enorme mayoría de los argentinos la está pasando cada vez peor», señaló Kicillof.
El mandatario bonaerense remarcó que el plan económico de Javier Milei y Luis Caputo no solo apunta a destruir el Estado, sino también la industria nacional y a imponer «lo que llaman el ‘modelo de Perú y Paraguay’. Un modelo de primarización productiva y precarización laboral, en el que no haya más lugar para la clase media».
«Este no es un ajuste más, es una disputa por el tipo de país que aspiramos a ser: si seguimos seis años más por este rumbo, la Argentina corre el riesgo de perder sus rasgos productivos y culturales más destacados como país», advirtió.
Fuente: C5N


