Córdoba: rugbiers a juicio por brutal golpiza

Dos jóvenes rugbiers serán llevados a juicio en Córdoba acusados de atacar violentamente a un hombre de 25 años a la salida de un boliche el 16 de marzo de 2025. La víctima, Martín Cáceres, permanece internada desde entonces con graves secuelas neurológicas tras haber estado casi tres meses en coma. La causa judicial busca determinar si se trató de una pelea callejera o de un intento de homicidio.

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La agresión ocurrió durante la madrugada del 16 de marzo del año pasado, cuando Martín había decidido asistir a una fiesta organizada por jugadores del club Córdoba Athletic.

Según la reconstrucción del hecho, todo comenzó cuando uno de los acusados increpó a un amigo de la víctima por llevar una gorra. Martín intervino para evitar la confrontación y manifestó que no buscaban problemas. Sin embargo, segundos después fue atacado por la espalda.

Testigos presenciales declararon que recibió múltiples golpes en la cabeza mientras lo sostenían de los brazos. El impacto más grave se produjo en la sien derecha, provocándole lesiones de extrema gravedad. En la zona no había cámaras de seguridad, pero sí numerosos testigos que aportaron su versión ante la Justicia.

El principal imputado es Agustín Fasulo Martínez, quien tenía 22 años al momento del hecho. Está acusado de lesiones gravísimas y permanece detenido con prisión preventiva en la cárcel de Bouwer. La figura penal contempla una pena de hasta 10 años de prisión.

El segundo involucrado es Mateo Verdú, de 21 años al momento del ataque, imputado por lesiones leves. A diferencia de Martínez, continúa el proceso en libertad.

La querella, encabezada por el abogado Leandro Ortíz, adelantó que solicitará un cambio en la calificación legal. La intención es que el hecho sea considerado tentativa de homicidio para el acusado principal y que el otro joven sea imputado como partícipe necesario. Incluso, según trascendió, el fiscal de la causa señaló que sin la intervención de Verdú el resultado no habría sido el mismo.

El juicio oral aún no tiene fecha definida y las defensas cuentan con plazo para presentar apelaciones.

Tres meses en coma y una recuperación lenta

Las consecuencias para Martín fueron devastadoras. Tras el ataque, ingresó en estado crítico y permaneció casi tres meses en coma. Los médicos le otorgaban apenas un 2% de probabilidades de sobrevivir.

Actualmente continúa internado en Córdoba con traqueotomía y asistencia gástrica. Pasó por siete intervenciones quirúrgicas y en una de ellas sufrió una severa desnutrición que complicó su evolución.

Si bien logró avances significativos —como volver a abrir el ojo derecho y mover parcialmente el lado izquierdo del cuerpo— no tiene autonomía para levantarse ni mantiene un diálogo fluido. La comunicación comenzó con simples parpadeos y hoy puede responder con movimientos de cabeza.

Martín no recuerda lo sucedido aquella noche. Recién diez meses después del ataque fue informado de lo ocurrido, lo que le generó un fuerte impacto emocional.

Para la familia de la víctima, el proceso judicial representa una instancia clave no solo para establecer responsabilidades penales, sino también para definir la gravedad jurídica del hecho.

La discusión central será si la agresión debe encuadrarse como lesiones gravísimas o como tentativa de homicidio, una diferencia que podría modificar sustancialmente las penas previstas.

Mientras tanto, Martín continúa su rehabilitación diaria, en un proceso que médicos califican como sorprendente por los avances logrados frente al pronóstico inicial.


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