Salarios pierden 4% frente a la inflación en 2025

Los salarios acordados en paritarias por los principales gremios de Argentina comenzaron a quedar rezagados frente a la inflación desde mediados de 2025. Según estimaciones privadas y datos preliminares, el poder adquisitivo de los trabajadores formales acumula una caída cercana al 4% entre julio del año pasado y febrero de 2026, lo que genera preocupación por su impacto en el consumo y el empleo.

PUBLICITE-AQUI banner

Salarios y paritarias quedaron por debajo de la inflación

Los acuerdos salariales firmados por grandes sindicatos registraron aumentos que no lograron acompañar el ritmo de los precios durante los últimos meses.

De acuerdo con datos de la consultora Synopsis, en febrero los gremios consiguieron en promedio un incremento salarial del 1,8%, mientras que la inflación estimada para ese mes se ubicaría entre 2,5% y 2,7%.

La cifra coincide con el dato adelantado por la Ciudad de Buenos Aires, cuyo índice de precios registró un aumento del 2,6% en febrero. Si las proyecciones se confirman a nivel nacional, el salario real de los trabajadores registrados habría perdido aproximadamente 0,8 puntos porcentuales durante ese mes.

En términos acumulados, las paritarias registran desde julio de 2025 una suba del 15,9%, mientras que la inflación estimada para el mismo período alcanzaría el 20,6%, lo que implica un retroceso del poder adquisitivo cercano al 3,9%.

Impacto en el consumo interno

La pérdida de poder de compra ya comienza a reflejarse en algunos indicadores del mercado interno.

El Indicador de Consumo de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) registró en enero de 2026 una caída interanual del 0,8%, mientras que la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó que las ventas minoristas de las pymes bajaron un 5,6% en febrero.

Estos datos reflejan una debilidad en la demanda interna, un factor clave para la recuperación de la actividad económica.

A pesar de la desaceleración del consumo, algunos indicadores laborales mostraron leves mejoras en los últimos meses.

Según fuentes cercanas al Gobierno, el empleo total registró aumentos tanto en diciembre como en enero, con una suba acumulada del 0,3% en el trabajo formal.

Sin embargo, el panorama todavía presenta desafíos. El empleo registrado continúa 3% por debajo de los niveles de finales de 2023, lo que evidencia que la recuperación del mercado laboral aún es incipiente.

Desde el Ejecutivo sostienen que una eventual reforma laboral podría favorecer la formalización del empleo. No obstante, empresarios advierten que la generación de nuevos puestos dependerá principalmente de que la economía vuelva a crecer.

Reservas, deuda y presión externa

El contexto económico también está marcado por la situación financiera del país.

Aunque el Banco Central continúa comprando divisas, el nivel de reservas sigue siendo bajo. Según la metodología del Fondo Monetario Internacional, las reservas netas se ubican alrededor de los -19.000 millones de dólares.

En paralelo, Argentina enfrenta un calendario exigente de pagos de deuda. Solo en lo que resta de 2026 deberá afrontar vencimientos por unos 14.600 millones de dólares entre capital e intereses.

Entre los principales compromisos figuran:

  • Bonos en manos privadas: USD 3.900 millones
  • FMI (neto de desembolsos): USD 2.600 millones
  • Otros organismos internacionales: USD 4.300 millones
  • BOPREAL: USD 2.200 millones

Si se refinancian parte de los compromisos con organismos multilaterales, el país igualmente debería pagar al menos 10.400 millones de dólares hasta fin de 2026.

La situación se vuelve más exigente para 2027, cuando los vencimientos proyectados ascienden a 26.000 millones de dólares, lo que obligaría al país a reducir el riesgo país para poder acceder nuevamente al financiamiento externo.

Ante la debilidad del consumo y la inversión, el ministro de Economía, Luis Caputo, viene insistiendo en que los argentinos utilicen los dólares que mantienen fuera del sistema financiero para dinamizar la economía.

En los últimos meses el crédito había sido uno de los motores de la actividad, aunque ese impulso comenzó a moderarse debido a altas tasas de interés y un aumento en la morosidad, especialmente entre los hogares.


PUBLICITE-AQUI2