Un estudio científico reveló una nueva explicación para los varamientos masivos de delfines en la Patagonia argentina, un fenómeno que durante años generó interrogantes entre investigadores y ambientalistas. La investigación, publicada recientemente en la revista científica Royal Society a través de su publicación Open Science, indica que la presencia de orcas podría desencadenar estos episodios al provocar que los delfines huyan hacia zonas costeras peligrosas.
El trabajo analizó grandes eventos ocurridos en la Bahía San Antonio, dentro del Golfo San Matías, donde cientos de animales quedaron atrapados en bancos de arena.
Dos episodios clave que impulsaron la investigación
Los científicos se enfocaron en dos varamientos registrados en los últimos años en la misma zona de la Patagonia.
Septiembre de 2021: decenas de delfines muertos
En el primer evento, 52 delfines comunes quedaron atrapados en aguas poco profundas y murieron tras quedar varados en bancos de arena.
Las necropsias posteriores revelaron un dato inesperado: los animales estaban en buen estado físico, sin señales de enfermedades, desnutrición ni contaminación.
Abril de 2023: rescate masivo de más de 500 animales
El segundo episodio fue aún mayor. Cerca de 570 delfines quedaron varados nuevamente en la bahía.
En esta ocasión se organizó un operativo de rescate con voluntarios, kayaks y pequeñas embarcaciones, que logró devolver a los animales al mar antes de que murieran.
La presencia de orcas como posible desencadenante
El análisis de fotografías, registros visuales y testimonios de pescadores permitió detectar un patrón común: antes de ambos varamientos se observaron orcas en la zona.
Los investigadores utilizaron además datos de la plataforma científica eWHALE, que permite identificar ejemplares de orcas a partir de sus marcas y comparar sus comportamientos de caza.
Según el estudio, los delfines habrían reaccionado ante la amenaza agrupándose y nadando rápidamente hacia áreas costeras para escapar de los depredadores.
El problema aparece cuando esa estrategia de escape coincide con la geografía particular del Golfo San Matías.
La zona presenta:
- Amplios bancos de arena
- Aguas poco profundas
- Mareas intensas
Estas condiciones facilitan que grandes grupos de delfines queden atrapados cerca de la costa.
Además, los delfines son animales altamente sociales. Cuando algunos cambian de dirección para escapar del peligro, el resto del grupo los sigue, lo que puede llevar a cientos de individuos a ingresar a zonas peligrosas.
Este comportamiento colectivo puede multiplicar el efecto del pánico y provocar varamientos masivos.
Qué revelaron las necropsias de los animales
Las autopsias realizadas a los ejemplares muertos en 2021 fueron clave para descartar otras hipótesis.
Los especialistas de la Universidad Nacional del Comahue no detectaron:
- Enfermedades graves
- Infecciones
- Desnutrición
- Interacción con redes de pesca
- Evidencias de contaminación
Esto reforzó la idea de que el evento no estuvo relacionado con actividad humana ni con problemas sanitarios.
Un cambio en la interpretación científica
El estudio, liderado por la investigadora Magdalena Arias y con participación del Centro de Investigación Aplicada y Transferencia Tecnológica en Recursos Marinos Almirante Storni, propone incorporar la dinámica depredador-presa para entender mejor estos episodios.
Durante años, muchos varamientos se atribuyeron principalmente a contaminación, enfermedades o interferencia humana. Sin embargo, la nueva evidencia sugiere que también pueden ser consecuencia de procesos naturales dentro del ecosistema marino.
Comprender estas interacciones permitirá mejorar los protocolos de rescate y evitar interpretaciones erróneas sobre posibles crisis ambientales.


