La 98.ª edición de los Premios Óscar, celebrada este domingo en Los Ángeles, estuvo marcada no solo por los galardones del cine, sino también por fuertes mensajes políticos y llamados al fin de las guerras. Actores, directores y productores aprovecharon el escenario del Teatro Dolby para expresar su preocupación por el contexto geopolítico global, mientras la gala también rindió homenaje a figuras históricas del cine que fallecieron recientemente.
Una ceremonia con fuerte mensaje político
La gala de los Premios Óscar 2026 recuperó el tono reivindicativo que en otras ocasiones caracterizó a Hollywood. Desde el discurso inicial hasta varios agradecimientos en categorías principales, distintas personalidades del cine utilizaron su tiempo frente al micrófono para pedir el fin de los conflictos armados y reflexionar sobre la situación internacional.
El actor español Javier Bardem fue una de las voces más firmes de la noche. Desde su llegada a la alfombra roja mostró su postura al lucir una pegatina con el mensaje “No a la guerra” y un pin en apoyo a la paz en Palestina.
Cuando subió al escenario para presentar el premio a Mejor Película Internacional, reiteró su postura con un mensaje directo:
“No a la guerra y Palestina libre”.
Su intervención fue una de las más comentadas de la ceremonia.
Discursos que apelaron al fin de los conflictos
Otro momento destacado llegó con David Borenstein, director del documental ganador Mr. Nobody contra Putin. Durante su discurso, el realizador transformó el habitual agradecimiento en un llamado a detener los conflictos armados.
Borenstein señaló que en algunos países “en lugar de estrellas fugaces se lanzan bombas y drones”, y pidió detener las guerras “en nombre del futuro y de nuestros hijos”. Sus palabras fueron seguidas por un prolongado aplauso del público presente.
También el director Paul Thomas Anderson, al recibir el premio a Mejor Guion Adaptado, reflexionó sobre el mundo actual. Aunque describió el contexto global como “muy alocado”, expresó su esperanza en que las nuevas generaciones aporten “luz” al futuro.
El cineasta noruego Joachim Trier también dejó una de las intervenciones más emotivas. Tras ganar el Óscar a Mejor Película Internacional por Sentimental Value, citó al escritor James Baldwin para remarcar que el cuidado de la infancia es una responsabilidad global que debería estar por encima de cualquier disputa política.
Su discurso combinó sensibilidad y compromiso social, lo que generó una fuerte reacción en el auditorio.
Humor y momentos icónicos en la gala
La ceremonia fue conducida por el comediante Conan O’Brien, quien aportó un tono distendido y equilibró las intervenciones más serias con momentos de humor.
Entre los momentos más comentados estuvo la aparición sorpresa de Anna Wintour, histórica editora de Vogue, quien subió al escenario junto a Anne Hathaway para presentar uno de los premios. Durante su intervención, Wintour llamó a la actriz “Emily”, en referencia al personaje que interpretó en The Devil Wears Prada, provocando risas y aplausos del público.
Otro momento divertido ocurrió cuando el actor Adrien Brody bromeó sobre la posibilidad de ofrecer un discurso demasiado largo, recordando que en una edición anterior protagonizó el agradecimiento más extenso en la historia de los premios.
Uno de los logros más celebrados de la noche fue el de Autumn Durald Arkapaw, quien ganó el premio a Mejor Fotografía por la película Sinners.
La cineasta se convirtió en la primera mujer en liderar esta categoría dentro de la Academia, un hecho que fue ampliamente ovacionado en el teatro Dolby. Durante su discurso, invitó a las mujeres presentes a ponerse de pie para compartir el reconocimiento.
“Sin ustedes yo no estaría aquí”, afirmó.
La gala también incluyó presentaciones musicales. Una de las más destacadas fue la actuación del grupo vinculado al fenómeno K-Pop, que interpretó la canción “Golden”, ganadora del Óscar a Mejor Canción Original.
Homenajes a leyendas del cine
La noche tuvo además un espacio para recordar a artistas que fallecieron recientemente. Entre los homenajes más emotivos estuvieron los dedicados al cineasta Rob Reiner y al legendario actor Robert Redford.
La cantante y actriz Barbra Streisand rindió tributo a Redford con un breve discurso cargado de emoción. Como cierre del homenaje, interpretó un fragmento de la canción “The Way We Were”, perteneciente a la película Tal como éramos, que ambos protagonizaron.


