El juez de Garantía N°1 de la tercera circunscripción, Nicolás Coppola, dictó prisión preventiva por 90 días para dos policías e impuso medidas coercitivas para otros dos, en el marco de la causa que investiga la muerte de Florencia Magalí Morales, ocurrida el 5 de abril de 2020 en la Comisaría de Santa Rosa del Conlara.
Coppola encabezó este lunes la audiencia de formulación de cargos contra los cuatro acusados, en la que la Fiscalía les imputó los delitos que se les atribuyen.
Las medidas dispuestas
Luego de las exposiciones, el magistrado dispuso que el subcomisario Heraldo Reynaldo Clavero y el oficial principal Marcos Dionisio Ontiveros, acusados de «privación ilegal de la libertad, tortura seguida de muerte e incumplimiento de los deberes de funcionario público«, aguarden la continuidad de la investigación privados de su libertad por 90 días.
En tanto, la sargento ayudante María Eugenia Argüello —imputada por omisión de denunciar torturas, incumplimiento de los deberes de funcionario público y omisión o retardo de actos de oficio— y la oficial Victoria Johana Paola Torres —acusada por omisión de denunciar torturas y omisión o retardo de actos de oficio— deberán:
- Firmar el libro de procesados del 1 al 10 de cada mes.
- No salir de la provincia sin autorización judicial.
- Mantener prohibición de acercamiento a los familiares de la víctima.
Las medidas regirán por el plazo de 120 días.
La muerte de Magalí Morales
El hecho se remonta al 5 de abril de 2020, durante las restricciones de circulación de los primeros meses de la pandemia de COVID-19. Magalí Morales, de 39 años, fue interceptada mientras circulaba en bicicleta en un día no habilitado según la terminación de su documento.
La trasladaron a la dependencia policial, la redujeron y la alojaron en una celda de pequeñas dimensiones, presuntamente no apta para la detención de personas.
De acuerdo con los testimonios incorporados a la causa, durante varias horas se habrían escuchado gritos y llantos de la mujer manifestando que no podía respirar. Según los relatos, pese a las advertencias de otros detenidos sobre el silencio repentino que se produjo después, el personal policial no habría intervenido de inmediato.
Personal de enfermería constató su fallecimiento recién a las 19.30 en el interior del calabozo.


