La crisis del sistema de salud en Villa Mercedes sumó un nuevo capítulo. Médicos de la Maternidad Provincial “Carlos Alberto Luco” difundieron una carta abierta en la que alertan que el servicio de tocoginecología funciona “al límite”, con falta de profesionales, sobrecarga laboral y serias dificultades para garantizar la atención.
El documento, dirigido a la comunidad y a las autoridades provinciales, expone un escenario crítico: “Actualmente, nuestro servicio cuenta con 11 médicos, de los cuales sólo 9 están en condiciones de realizar guardias activas”.
Menos médicos, más demanda
La reducción del plantel impacta de forma directa en la atención. “Esta situación ha llevado a la suspensión de los consultorios de especialidades y nos ha puesto en una situación de sobrecarga para atender urgencias”, advirtieron.
El servicio sostiene la única guardia activa de ginecología en la ciudad y recibe derivaciones de distintos puntos de la provincia, lo que incrementa la presión sobre el equipo.
La médica Guadalupe Cabrera explicó el deterioro del área en los últimos años.
“Cuando comenzamos en 2020 éramos más de 20 médicos. Hoy somos 11”, indicó.
Falta de reemplazos y crisis en la formación
El problema se profundiza por la falta de recambio profesional: “Más de 10 médicos se dieron de baja en los últimos años y esos cargos no se cubrieron”.
La situación también afecta la formación. “En la provincia hay un solo residente en la especialidad y en nuestra institución no ingresaron nuevos médicos”, remarcó Cabrera.
A esto se suma la dificultad para atraer especialistas de otras provincias: “No conseguimos médicos ni de La Rioja, Mendoza, Córdoba o Buenos Aires”.
Sueldos bajos y condiciones que no atraen
Desde la Asociación de Profesionales y Técnicos de la Salud (APTS), Carlos Belletini vinculó la crisis con las condiciones laborales. “No quieren venir a la provincia por el sueldo y por el tipo de contrato con bloqueo de título”, explicó.
El dirigente también describió el impacto económico en los trabajadores: “La mayoría tiene que trabajar en el sector privado porque no llega a fin de mes. Eso genera un desgaste enorme”.
Guardias de hasta 48 horas y desgaste extremo
La sobrecarga laboral se refleja en jornadas extensas y exigentes. “Hay semanas en las que acumulamos más de 48 horas de trabajo con guardias activas”, indicaron en la carta.
Las tareas incluyen internaciones, atención de demanda espontánea y cirugías en forma continua. “El cuerpo nos está pasando factura. No podemos ejercer la medicina como quisiéramos”, expresó Cabrera.
Además, los profesionales señalaron la falta de apoyo interdisciplinario: “No tenemos convenios con subespecialidades, lo que nos expone a situaciones de altísimo riesgo”.
Un sistema en tensión
El documento también pone el foco en el contexto sanitario y social. “La realidad es clara: los niños van a seguir naciendo y las urgencias van a seguir estando”, remarcaron.
En paralelo, el aumento de la demanda por la situación económica agrava el panorama. “La gente recurre más al sistema público y eso incrementa nuestra carga laboral”, describió Cabrera.
Los médicos también denunciaron un clima de temor dentro del sistema: “Expresar nuestras problemáticas genera miedo ante posibles consecuencias laborales”.
El reclamo
Frente a este escenario, el equipo exige medidas urgentes. “Necesitamos una recomposición salarial y una verdadera reestructuración del servicio”, plantearon.
Además, pidieron el acompañamiento de la comunidad: “Queremos seguir dando lo mejor, pero en estas condiciones se está volviendo imposible”.



En el cierre, dejaron una advertencia clara: “Lo que está en juego no es solo nuestra situación laboral, sino la calidad del sistema de salud y la seguridad de la comunidad”.


