El consumo de lácteos en Argentina volvió a retroceder en febrero de 2026, en medio de la pérdida de poder adquisitivo y la persistente inflación que afecta a los hogares. Según datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), las ventas del sector registraron bajas mensuales e interanuales, con un descenso de hasta 7,7% medido en litros de leche equivalente frente al mismo mes del año pasado.
La caída del consumo de lácteos se profundiza
Las ventas de productos lácteos registraron una nueva contracción en febrero y consolidaron la tendencia negativa que atraviesa el consumo masivo en el país.
De acuerdo con el último informe del sector, el volumen comercializado cayó 5% respecto de enero. En tanto, medido en litros de leche equivalente, el retroceso fue del 5,3% en la comparación mensual.
A nivel interanual, el deterioro fue aún más marcado: las ventas bajaron 4,2% en volumen y 7,7% en litros equivalentes frente a febrero de 2025.
El acumulado del primer bimestre también refleja el impacto de la retracción del consumo: entre enero y febrero, las ventas descendieron 4,9% en volumen y 6,3% en litros de leche equivalente.

Salarios e inflación, claves detrás del retroceso
El comportamiento del mercado lácteo está directamente vinculado a la pérdida del poder adquisitivo de los salarios frente a la inflación.
Con ingresos cada vez más ajustados, muchas familias comenzaron a recortar la compra de productos básicos dentro de la canasta alimentaria, entre ellos leche, yogures y postres.
En este escenario, crece el reemplazo de productos lácteos por alternativas más económicas, como bebidas sustitutas, margarinas y otros alimentos de menor costo.
Además, desde el sector advierten sobre un incremento de las ventas informales, una modalidad que no aparece en las estadísticas oficiales pero que refleja cambios en los hábitos de compra ante la crisis económica.
Qué productos lácteos resisten mejor la caída
La retracción del consumo no impacta de manera uniforme en todos los segmentos del mercado.
Leche y leche en polvo, los más afectados
Las leches fluidas y en polvo figuran entre los productos más golpeados, con caídas sostenidas en sus niveles de comercialización.
Los quesos logran sostenerse
El segmento de quesos muestra una mayor resistencia y logró mantener cierta estabilidad en ventas.
Este rubro representa cerca de la mitad del destino de la leche en el mercado interno y se sostuvo gracias a promociones, descuentos y estrategias comerciales agresivas implementadas por las empresas.
Incluso, en algunos casos, primeras marcas ofrecieron precios similares o inferiores a productos de menor calidad para mantener la demanda.
Ante el desplome del consumo, las empresas lácteas priorizan sostener el volumen de ventas antes que la rentabilidad.
Esto impulsó una mayor presencia de productos básicos y de menor valor agregado, como quesos cremosos y barras, mientras retrocede la oferta de elaboraciones premium o especializadas.
La tendencia marca un cambio en el comportamiento del consumidor: el precio pasó a ser el principal factor de decisión por encima de la marca o la calidad.

Perspectivas para los próximos meses
Las proyecciones del sector indican que la recuperación del consumo de lácteos dependerá principalmente de una mejora en los salarios reales y una desaceleración sostenida de la inflación.
Mientras el ingreso de los hogares continúe presionado, se espera que el mercado mantenga un comportamiento fragmentado, con mayor demanda de productos económicos y menor participación de artículos de mayor valor.


