El Ministerio Público Fiscal imputó por «homicidio en ocasión de robo» a Atilio Rodrigo Canciani, conocido como «el panadero» , por el crimen del policía federal retirado Miguel Ángel Quiroga, ocurrido el 11 de abril en Villa Mercedes.
En el inicio de la audiencia ante la jueza Natalia Pereyra Cardini, el acusado declaró y admitió su culpabilidad.
Cómo ocurrió el crimen
El fiscal de Instrucción, Maximiliano Bazla, relató que el hecho ocurrió en una vivienda de la calle Rafael Cortez. Entre las 12.04 y las 13.27, el imputado mató a Quiroga con un arma blanca y se apoderó de dinero en efectivo, un celular, una tarjeta de débito y un DNI.
Las cámaras del colegio lindante
La Fiscalía tomó conocimiento del hecho el 17 de abril. Al frente de la vivienda se encuentra un establecimiento educativo con varias cámaras de seguridad. Los dispositivos registraron que la víctima salió y entró por última vez el sábado alrededor de las 10 de la mañana.
Del análisis de las cámaras surgió que la única persona que ingresó el día del hecho y regresó días posteriores fue el imputado. La vivienda se encontraba con puertas y portones debidamente cerrados, lo que indica que existía un vínculo de trato entre la víctima y el agresor.
La escena del crimen
El cuerpo de Quiroga fue encontrado en la parte posterior del garaje, tapado con una sábana, y la escena había sido limpiada. La autopsia determinó que la causa de muerte fue un shock hipovolémico por las heridas en la zona del cuello.
La confesión y los próximos pasos
El fiscal consideró que la confesión de Canciani es «válida, lógica y coherente» con la evidencia. Adelantó que pediría la prisión preventiva.
La defensora oficial solicitó una prórroga de siete días y adelantó que su defendido declararía nuevamente. Pidió autorización para realizar una reconstrucción del hecho y otras pericias.
La jueza Pereyra Cardini admitió la formulación de cargos, concedió la prórroga de detención hasta el 30 de abril y autorizó la inspección ocular en el lugar del hecho.


