En medio de versiones cada vez más fuertes, Paulo Dybala habló sobre la posibilidad de jugar en Boca Juniors y dejó una declaración que rápidamente generó impacto.
“Estaría bueno… Hoy estoy en Roma, pero nunca se sabe”.
Sin confirmar nada, pero tampoco descartarlo, el delantero abrió una puerta que hasta ahora parecía lejana.
Los rumores y su presente en Europa
Dybala reconoció que está al tanto de todo lo que se dice sobre su futuro:
“Obviamente me llegan los rumores”.
Sin embargo, dejó en claro que su actualidad está en AS Roma, donde busca recuperar continuidad tras algunas lesiones.
Aun así, su mensaje fue claro: en el fútbol, nada es definitivo.
La influencia de Paredes
Uno de los factores que alimenta la ilusión es su vínculo con Leandro Paredes, referente del Xeneize y excompañero suyo.
“Hablamos siempre, tenemos una relación muy cercana”.
Incluso, el propio Dybala contó una anécdota que refleja cómo se vive el tema en la intimidad:
“Mandaron una foto mía con la camiseta de Boca y preguntaban si era inteligencia artificial. Nos reímos mucho”.
El Mundial, su gran objetivo
Más allá de su futuro a nivel clubes, Dybala tiene claro su principal desafío: volver a la Selección Argentina y estar en el Mundial.
“No va a ser fácil volver a la Selección”.
El delantero sabe que necesita continuidad para convencer a Lionel Scaloni y meterse en la lista.
“Tengo que demostrarle al entrenador”.
Una ilusión que empieza a jugar
Hoy, la llegada de Dybala a Boca parece lejana.
Pero en el fútbol, las frases también juegan.
Y con un “nunca se sabe”, el delantero ya encendió algo que en la Ribera crece rápido: la ilusión.


