Un nuevo episodio sacude al fútbol internacional. La Federación Iraní de Fútbol decidió retirarse del Congreso de la FIFA en Vancouver tras denunciar un “trato inapropiado e insultos” por parte de autoridades migratorias en Canadá.
La delegación, encabezada por Mehdi Taj, abandonó el país tras el incidente ocurrido en el aeropuerto de Toronto, pese a contar —según indicaron— con visados oficiales.
El trasfondo político
El conflicto no puede entenderse sin el contexto geopolítico. Canadá mantiene una postura firme contra Irán y en 2024 catalogó a los Guardianes de la Revolución como grupo terrorista.
En ese escenario, la figura de Mehdi Taj genera controversia por sus vínculos pasados con esa organización, lo que habría influido en el trato recibido.
No es un hecho aislado
El episodio se suma a antecedentes recientes.
Meses atrás, el propio Taj no pudo ingresar a Estados Unidos para un evento relacionado al Mundial 2026.
Ahora, el conflicto vuelve a escalar en un momento sensible, con la Copa del Mundo cada vez más cerca.
Silencio y preocupación en FIFA
Desde la FIFA lamentaron lo ocurrido en conversaciones informales, aunque por el momento no hubo un pronunciamiento oficial contundente.
El Congreso reúne a representantes de 211 federaciones, por lo que la ausencia de Irán no pasa desapercibida.
Impacto en el Mundial 2026
La situación abre interrogantes de cara al torneo que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México.
Irán ya está clasificada, pero persisten dudas sobre:
- El ingreso de dirigentes
- Restricciones migratorias
- Tensiones diplomáticas
Incluso, la federación iraní ya había solicitado cambiar sedes por cuestiones de seguridad, algo que fue rechazado.
Un problema que trasciende el fútbol
El episodio expone una realidad cada vez más frecuente:
el fútbol internacional no está aislado de los conflictos políticos.
A meses del Mundial, la incertidumbre crece y deja en claro que, fuera de la cancha, el partido también se juega.


