La morosidad del sistema financiero argentino alcanzó su punto más alto durante el primer trimestre del año y, desde entonces, los bancos comenzaron una recuperación gradual del crédito. Según explicó el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, los datos preliminares de marzo y abril muestran una desaceleración en el deterioro de las carteras, lo que abre paso a una lenta reactivación del financiamiento, especialmente hacia empresas.
La mora alcanzó su techo y empieza a estabilizarse
Durante su exposición en Expo EFI, Bausili sostuvo que el nivel de incumplimiento en los préstamos estaría cerca de su máximo y que ya se observan señales de estabilización. El funcionario relativizó el impacto al señalar que la falta de crédito en períodos previos también limitó el crecimiento de la mora.
El titular del organismo remarcó que el comportamiento del sistema es heterogéneo: mientras algunas entidades registraron el pico en enero, otras lo hicieron en febrero o marzo. En conjunto, el sistema comienza a mostrar una mejora paulatina.
Más crédito para empresas que para personas
La reactivación del financiamiento no es uniforme. En abril, los préstamos vinculados a empresas, como adelantos en cuenta corriente y descuento de documentos, crecieron un 5,6%. Estas líneas, orientadas principalmente al capital de trabajo, lideran la recuperación.
En contraste, los créditos personales y prendarios continúan rezagados, con un incremento del 3,5%. Este menor dinamismo refleja una mayor cautela por parte de los bancos y un endurecimiento en los criterios de evaluación.
Scoring más exigente
Las entidades financieras ajustaron sus sistemas de análisis de riesgo, elevando los requisitos para otorgar préstamos. Como resultado, aumentó la cantidad de solicitudes rechazadas, especialmente en el segmento de individuos.
El impacto de la baja inflación en la mora
Uno de los factores que influyó en el aumento de la morosidad fue la desaceleración de la inflación. A diferencia de años anteriores, las cuotas de los créditos ya no se licúan rápidamente, lo que obligó a muchos deudores a afrontar múltiples vencimientos simultáneos con menor capacidad de pago.
Este contexto expone la necesidad de fortalecer la educación financiera, tanto para individuos como para empresas.
Sistema sólido y crecimiento en dólares
Pese al escenario, el Banco Central destacó la solidez del sistema financiero, que cuenta con niveles de capital tres veces superiores a los estándares internacionales. Además, el crédito en dólares mostró una recuperación significativa, con un aumento de USD 4.000 millones en lo que va del año, equivalente a un crecimiento del 22%.
Estos préstamos están concentrados en el segmento corporativo, donde los niveles de mora se mantienen en mínimos históricos.
Perspectivas: recuperación gradual del crédito
La expectativa oficial es que, a medida que se incorporen nuevos préstamos y aumente su peso dentro de las carteras bancarias y billeteras digitales, la morosidad continúe disminuyendo.
El sistema financiero comienza así una nueva etapa, marcada por mayor prudencia, mejores herramientas de evaluación y un crecimiento progresivo del crédito, con foco en el sector productivo.
La evolución dependerá de la estabilidad macroeconómica y de la capacidad de sostener condiciones que impulsen tanto la demanda como la oferta de financiamiento.


