La demanda de oro marca un máximo histórico en 2026

La demanda mundial de oro alcanzó un nivel récord en valor durante el primer trimestre de 2026, impulsada por el alza de precios, el interés inversor y el contexto inflacionario global. Según datos de consultoras especializadas y organismos del sector, el mercado registró un crecimiento moderado en volumen, pero un salto significativo en términos monetarios debido al encarecimiento del metal.

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Crecimiento moderado en volumen, fuerte salto en valor

Durante el primer trimestre, la demanda total de oro, incluyendo operaciones extrabursátiles, llegó a 1.231 toneladas, lo que representa un incremento interanual del 2%. Sin embargo, el dato más relevante fue el valor de esa demanda, que trepó un 74% hasta alcanzar los 193.000 millones de dólares, marcando un récord histórico.

Este crecimiento estuvo directamente vinculado al aumento del precio del oro, en un contexto global atravesado por tensiones inflacionarias, restricciones energéticas y expectativas de tasas de interés más altas.

Factores que impulsan el mercado del oro

El comportamiento del mercado también responde a cambios en las expectativas sobre la política monetaria de Estados Unidos, especialmente ante la posibilidad de una Reserva Federal con menor intervención en los mercados y un balance más reducido.

A su vez, la incertidumbre geopolítica y económica continúa posicionando al oro como un activo refugio clave para inversores institucionales y particulares.

Inversión en lingotes y monedas lidera la demanda

Uno de los datos más destacados del trimestre fue el crecimiento de la demanda de lingotes y monedas, que alcanzó las 474 toneladas, un 42% más que el año anterior. Este nivel representa el segundo registro más alto para este segmento.

La demanda fue impulsada principalmente por inversores asiáticos, quienes concentraron gran parte de las compras de oro físico como resguardo de valor.

ETF y demanda regional desigual

Los fondos cotizados en bolsa respaldados por oro sumaron 62 toneladas durante el trimestre, aunque a un ritmo menor en comparación con el mismo período del año anterior.

El comportamiento fue dispar según la región: mientras los inversores asiáticos continuaron apostando por estos instrumentos, en los mercados occidentales se registraron salidas de capital hacia el final del período.

Caída en joyería, pero mayor gasto

El sector de la joyería mostró una contracción del 23% en volumen, afectado por los precios récord del metal. Sin embargo, el gasto total aumentó un 31%, lo que indica que los consumidores siguen interesados en este tipo de productos, aunque adquieren menores cantidades.

Este fenómeno refleja un cambio en la dinámica del consumo, donde el valor monetario crece a pesar de la caída en unidades vendidas.

Bancos centrales y tecnología sostienen la demanda

Los bancos centrales continuaron fortaleciendo sus reservas con compras netas de 244 toneladas, un 3% más que el año anterior. Esto confirma el rol estratégico del oro en las políticas monetarias globales.

Por su parte, la demanda vinculada al sector tecnológico creció un 1%, alcanzando las 82 toneladas, impulsada principalmente por el desarrollo de infraestructura asociada a la inteligencia artificial.

Precio récord y perspectivas

El precio del oro registró un promedio trimestral récord de 4.873 dólares por onza, con un máximo histórico de 5.405 dólares en enero. A pesar de una posterior corrección, el metal cerró el trimestre con una rentabilidad del 6%.

De cara al futuro, los analistas prevén que la demanda de oro seguirá sostenida por factores como la incertidumbre geopolítica, la inflación y las decisiones de los bancos centrales. No obstante, las tasas de interés elevadas podrían limitar parcialmente el crecimiento.


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