La carga tributaria en Argentina castiga a los más pobres

La estructura tributaria argentina vuelve a quedar en el centro del debate tras un informe internacional que expone la desigualdad en la carga impositiva. Según el International Tax Observatory (ITO), los sectores de menores ingresos destinan una porción significativamente mayor de sus recursos al pago de impuestos que los hogares más ricos. El dato se conoció en paralelo a un nuevo informe del INDEC que reveló cuánto necesitó una familia para no caer en la pobreza durante abril.

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El estudio fue presentado en la Universidad de Buenos Aires por el investigador chileno Vicente Silva y analiza el impacto del sistema tributario en América Latina. De acuerdo con el relevamiento, el 10% más rico de la población argentina tributa alrededor del 25% de sus ingresos, mientras que la clase media aporta cerca del 29%. En contraste, los sectores más vulnerables destinan hasta el 37% de sus ingresos al pago de impuestos.

El informe sostiene que la principal causa de esta desigualdad es el fuerte peso del IVA dentro del esquema impositivo argentino. Como los hogares de menores recursos utilizan casi todo su ingreso para consumo, terminan pagando proporcionalmente más impuestos indirectos que los sectores de mayores ingresos.

El documento también advierte sobre la baja incidencia de los tributos patrimoniales. Mientras el IVA representa cerca del 40% de la recaudación total, el impuesto sobre Bienes Personales apenas alcanza el 1,3%. Además, el ITO señaló que los grandes patrimonios suelen utilizar mecanismos financieros o empresariales para reducir su carga tributaria.

El organismo propuso avanzar en América Latina con un impuesto mínimo del 2% para fortunas superiores a los 100 millones de dólares. La iniciativa busca establecer un piso tributario para grandes patrimonios y reducir la desigualdad fiscal en la región.

Cuánto necesitó una familia para no ser pobre en abril

En paralelo al informe tributario, el INDEC difundió los valores actualizados de la Canasta Básica Total y la Canasta Básica Alimentaria. Según el organismo, una familia tipo necesitó en abril $1.545.872 para no ser considerada pobre.

Para no caer debajo de la línea de indigencia, ese mismo hogar requirió ingresos por al menos $665.053. La familia utilizada como referencia está integrada por un hombre de 35 años, una mujer de 31 y dos hijos menores.

La Canasta Básica Total registró un incremento mensual del 2,5%, mientras que la Canasta Básica Alimentaria subió 1,1%. En términos interanuales, ambas acumularon un aumento del 32,4%.

Inflación y servicios esenciales

El dato se conoció junto con el informe de inflación de abril, que marcó una suba mensual del 2,6% en el Índice de Precios al Consumidor y un acumulado de 12,3% en lo que va de 2026.

Según el INDEC, los precios regulados fueron los que más aumentaron durante abril, con un alza del 4,7% impulsada principalmente por incrementos en transporte y electricidad. También se registraron subas en alquileres y comidas fuera del hogar.

La diferencia entre el avance de las canastas básicas y la inflación general refleja un cambio en el impacto de los aumentos sobre los hogares. Mientras algunos alimentos moderaron sus subas por la caída del consumo, los servicios esenciales continúan absorbiendo una porción cada vez mayor de los ingresos familiares.

La combinación entre presión tributaria regresiva, pérdida de poder adquisitivo y aumento sostenido de servicios básicos profundiza las dificultades económicas de los sectores medios y bajos. El escenario reabre el debate sobre la necesidad de reformas fiscales y medidas que permitan aliviar el peso de los impuestos sobre los hogares con menores ingresos.


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