La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) denunció el despido de unos 80 trabajadores de una empresa contratista vinculada a la siderúrgica Ternium en Ramallo, provincia de Buenos Aires. El conflicto se desató tras la finalización de contratos y la fuerte caída de la actividad industrial, en un contexto de crisis que golpea al sector metalúrgico. El gremio presentó un reclamo ante el Ministerio de Trabajo bonaerense para exigir el pago completo de las indemnizaciones.
La empresa involucrada es DAMLUC Servicios y Mantenimientos, una firma que prestaba servicios para Ternium en la planta General Savio. Según denunciaron desde la UOM de San Nicolás, la compañía comenzó a enviar telegramas de despido a unos 70 operarios metalúrgicos y a una decena de empleados administrativos y personal fuera de convenio.
Desde la empresa argumentaron que la medida responde a una “drástica baja en la actividad” y a problemas económicos derivados de la pérdida de contratos. Además, los despidos fueron encuadrados bajo el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que contempla cesantías por fuerza mayor o disminución de tareas no atribuible al empleador.
El principal punto de conflicto gira en torno a las indemnizaciones. El artículo utilizado por la empresa habilita el pago de solo el 50% de la compensación correspondiente por antigüedad, algo que fue rechazado por el sindicato metalúrgico. La UOM exige que los trabajadores perciban el total de las indemnizaciones y advirtió sobre el impacto social de la medida.
En paralelo, representantes gremiales señalaron que la situación refleja el deterioro que atraviesa la industria metalúrgica argentina. Distintos informes sectoriales alertaron sobre caída en la producción, baja utilización de capacidad instalada y pérdida sostenida de empleos registrados durante los últimos meses.
Otro de los focos de tensión es el vínculo con Ternium. Según trascendió, existirían pagos retenidos por parte de la siderúrgica a la contratista DAMLUC, fondos que podrían destinarse al pago de las indemnizaciones de los trabajadores despedidos. Mientras tanto, la empresa atraviesa una situación crítica y enfrenta un escenario cercano al cierre definitivo por falta de actividad.
La crisis reavivó las alarmas dentro del sector industrial y sindical. La UOM advirtió que el panorama actual pone en riesgo cientos de puestos de trabajo vinculados a la actividad metalúrgica y reclamó medidas urgentes para sostener la producción y evitar una mayor destrucción del empleo industrial en el país.


