El comisario Juan Antonio Gatica, condenado por encubrir el crimen de Blas Correas, se entregó este miércoles ante la Justicia de Córdoba luego de permanecer prófugo durante casi un mes. El exjefe policial debía cumplir una pena de cuatro años de prisión tras quedar firme la condena dictada por el caso que conmocionó al país en 2020.
La presentación del exfuncionario ocurrió después de una intensa búsqueda judicial iniciada tras la confirmación de la sentencia por parte del Tribunal Superior de Justicia de Córdoba. Gatica estaba acusado de encubrimiento agravado por su actuación posterior al asesinato del adolescente Valentino Blas Correas.
El caso Blas Correas volvió al centro de la escena
La noticia reactivó el debate sobre uno de los casos de violencia institucional más impactantes de los últimos años en la Argentina. Blas Correas tenía 17 años cuando fue asesinado el 6 de agosto de 2020 durante un operativo policial en la ciudad de Córdoba.
El joven viajaba con amigos en un Fiat Argo cuando efectivos policiales dispararon contra el vehículo. Uno de los proyectiles impactó en el adolescente y le provocó heridas fatales. La investigación judicial determinó luego que existieron maniobras para encubrir lo ocurrido y desviar la pesquisa.
En marzo de 2023, la Justicia condenó a prisión perpetua a los policías que efectuaron los disparos y aplicó penas de entre tres y cuatro años a otros efectivos por delitos vinculados al encubrimiento y la omisión de deberes funcionales.
Por qué Gatica estaba prófugo
Juan Antonio Gatica había anunciado que se presentaría voluntariamente para comenzar a cumplir la condena. Sin embargo, nunca regresó y perdió contacto incluso con su abogado defensor, según trascendió en la investigación judicial.
La ausencia motivó que la Justicia emitiera un pedido de captura y lo declarara oficialmente prófugo. Durante ese período, Soledad Laciar, madre de Blas Correas, expresó públicamente su preocupación y cuestionó el accionar judicial.
Finalmente, el excomisario decidió entregarse ante las autoridades cordobesas y quedó a disposición de la Justicia para iniciar el cumplimiento de la pena de cuatro años de prisión por encubrimiento agravado.
El impacto de un caso emblemático
El crimen de Blas Correas se convirtió en un símbolo de las denuncias por violencia policial en Córdoba y generó una fuerte repercusión social y política en todo el país.
La causa judicial también expuso maniobras internas dentro de la fuerza policial, incluyendo intentos de justificar el operativo mediante pruebas falsas y omisiones en la investigación inicial.
Con la entrega de Gatica, la Justicia avanza ahora en la ejecución total de las condenas dictadas por uno de los expedientes más sensibles vinculados a violencia institucional en la provincia.


