La polémica del Gran Premio de Mónaco sigue sumando capítulos. Días después de la carrera, la FIA salió a explicar públicamente las sanciones por exceso de velocidad en la calle de boxes que afectaron a varios pilotos, entre ellos Pierre Gasly y Franco Colapinto, en una decisión que modificó el resultado final de la competencia y provocó la furia de Alpine.
La escudería francesa continúa reclamando la revisión de las penalizaciones que le quitaron a Gasly un histórico podio en el Principado. El piloto francés había cruzado la bandera a cuadros en la tercera posición, pero dos sanciones de cinco segundos cada una terminaron relegándolo al séptimo puesto.
En el caso de Franco Colapinto, la situación también resultó llamativa. El argentino fue penalizado por registrar una velocidad de 60,1 kilómetros por hora en una zona donde el límite era de 60 km/h, una diferencia mínima que generó cuestionamientos dentro y fuera del paddock.
La explicación de la FIA por las sanciones en Mónaco
Frente a las críticas, la FIA difundió un informe técnico para aclarar cómo funciona el sistema de control de velocidad dentro del pit lane.
Según explicó el organismo, la medición no se realiza mediante radares que captan la velocidad instantánea de los monoplazas. En cambio, el cálculo se efectúa a través del tiempo que tarda cada auto en recorrer un tramo determinado de la calle de boxes.
El sistema utiliza una serie de sensores y bucles de cronometraje instalados a lo largo del recorrido. La distancia está previamente medida sobre la línea central del carril rápido y, a partir del tiempo empleado por cada piloto para atravesar ese sector, se calcula la velocidad promedio.
La FIA reconoció que el podio de Mónaco se definió por menos de medio kilómetro por hora y admitió que la situación estuvo vinculada a cuestiones físicas relacionadas con la trayectoria realizada por los pilotos.
Por qué Gasly y Colapinto fueron penalizados
La particularidad del pit lane de Mónaco fue uno de los factores determinantes.
La calle de boxes del circuito urbano posee curvas pronunciadas tanto en el ingreso como en la salida. Según el análisis de la FIA, varios pilotos buscaron trazar de manera más recta esas curvas utilizando sectores del carril lento para ganar espacio.
Esa maniobra redujo la distancia recorrida respecto de la medida oficial utilizada para el cálculo. Como consecuencia, aunque el limitador de velocidad estuviera activado y el auto no superara físicamente los 60 km/h, el tiempo registrado provocó que la velocidad promedio calculada por el sistema resultara superior al límite permitido.
En otras palabras, el problema no habría estado en la velocidad real del monoplaza sino en el recorrido elegido por los pilotos dentro de la calle de boxes.
La bronca de Pierre Gasly
El caso más resonante fue el de Pierre Gasly.
El francés registró excesos de apenas 0,4 km/h y 0,1 km/h por encima del límite permitido. Sin embargo, esas diferencias fueron suficientes para recibir dos penalizaciones que totalizaron diez segundos.
La situación se volvió todavía más insólita porque Alpine no le informó al piloto sobre las sanciones durante la carrera. Convencido de haber terminado tercero, Gasly celebró el podio durante toda la vuelta de honor antes de enterarse de que había caído al séptimo lugar.
«Estoy destrozado. Crucé la meta en tercera posición en Mónaco delante de todos los aficionados y después nos penalizan. Todos trabajamos muy duro para momentos como este», expresó el francés visiblemente afectado.
Alpine no se resigna
La escudería francesa sostiene que cuenta con elementos para demostrar que sus pilotos respetaron el límite de velocidad establecido.
Por ese motivo presentó una solicitud formal ante la FIA para revisar las sanciones aplicadas durante el Gran Premio de Mónaco.
Mientras espera una respuesta definitiva, Alpine considera que perdió una enorme oportunidad de sumar un podio que habría significado un impulso importante tanto en el campeonato de pilotos como en el de constructores.


