Sus restos fueron enterrados en un espacio de la ex Terminal de Ómnibus, en un acto de despedida cargado de reconocimiento hacia el animal que se convirtió en un emblema local.
Durante la jornada, el intendente Gastón Hissa anunció que propondrá que el futuro hospital veterinario municipal lleve el nombre de “Osito Cabezón”, como homenaje al perro que fue ampliamente querido por los vecinos.
El hecho generó múltiples muestras de afecto en la comunidad, que acompañó la despedida recordando la historia del animal que formó parte del paisaje urbano durante años.


