Flávio Bolsonaro consiguió nuevos respaldos políticos este miércoles, a pocas semanas de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil. Los partidos Republicanos y Novo anunciaron su apoyo al candidato de la derecha para el balotaje del 25 de octubre, donde enfrentará al actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
El resultado de la primera vuelta dejó a Bolsonaro en el primer lugar, con el 47,03% de los votos, mientras que Lula obtuvo el 45,16%. La diferencia abrió una disputa ajustada por el electorado que definirá al próximo presidente brasileño.
Republicanos y Novo se alinearon con Bolsonaro
El respaldo de las dos fuerzas políticas representa un refuerzo para la campaña de Flávio Bolsonaro. Republicanos cuenta entre sus referentes con Tarcísio de Freitas, gobernador de San Pablo y uno de los principales dirigentes vinculados al espacio bolsonarista.
El presidente de Republicanos, Marcos Pereira, confirmó la decisión y sostuvo que el electorado busca recuperar la esperanza.
Novo, otra fuerza identificada con la derecha brasileña, también decidió acompañar al candidato en la segunda vuelta.
El apoyo del Centrão, clave para la segunda vuelta
Los nuevos acuerdos permiten a Bolsonaro acercarse a buena parte de los partidos que integran el denominado Centrão. Se trata de un bloque con fuerte peso en el Congreso brasileño, caracterizado por reunir distintas corrientes políticas y por su capacidad para influir en la gobernabilidad.
Durante la primera vuelta, varias de estas fuerzas evitaron tomar una posición presidencial definida. La estrategia buscaba proteger a sus candidatos legislativos en regiones donde Lula mantiene un importante caudal electoral.
Con el escenario de segunda vuelta ya definido, varios de esos partidos comenzaron a inclinarse por Bolsonaro.
También recibió el respaldo de dos exgobernadores
Además del apoyo partidario, Flávio Bolsonaro incorporó a su campaña a dos referentes conservadores que quedaron fuera de la carrera presidencial: Ronaldo Caiado y Romeu Zema.
Ambos participaron de la primera vuelta y obtuvieron el 2,18% y el 0,27% de los votos, respectivamente. Aunque sus resultados fueron menores frente a los de los dos candidatos que avanzaron al balotaje, sus apoyos pueden resultar relevantes en una elección marcada por una diferencia estrecha.
Lula busca ampliar su base electoral
Del otro lado, Lula enfrenta el desafío de sumar apoyos por fuera de la alianza que sostiene su candidatura. La necesidad de ampliar su base adquiere especial importancia debido a la escasa distancia que lo separó de Bolsonaro en la primera vuelta.
Con menos de dos puntos porcentuales entre ambos candidatos, la segunda vuelta estará marcada por la disputa por los votos de los candidatos que quedaron fuera de la contienda.
Una segunda vuelta con resultado abierto
El escenario electoral brasileño llega al balotaje con dos bloques que buscan ampliar sus alianzas. Bolsonaro logró sumar rápidamente nuevos respaldos de sectores de derecha y del Centrão, mientras Lula necesita captar nuevos sectores del electorado para revertir el resultado de la primera vuelta.
La definición será el 25 de octubre, cuando los brasileños vuelvan a las urnas para elegir entre ambos candidatos.


