El gobierno chino expresó su opinión sobre la reciente decisión de Estados Unidos de eximir ciertos productos tecnológicos chinos de los aranceles. Un portavoz del Ministerio de Comercio de China calificó este ajuste como «un pequeño paso» para que EE.UU. rectifique su «práctica errónea» de aplicar aranceles. La medida, que excluye productos como computadoras, teléfonos inteligentes y equipos de fabricación de semiconductores, ha sido recibida con cautela por Pekín, que insiste en la necesidad de una corrección más profunda.
El portavoz subrayó que la decisión de EE.UU. forma parte de un proceso de «segundo ajuste» a las políticas arancelarias, iniciadas bajo la administración de Donald Trump, pero que aún no resuelven los problemas fundamentales. Para China, los aranceles impuestos unilateralmente no solo contravienen las leyes económicas, sino que también han interrumpido la producción global y afectado el bienestar de las personas.
Los aranceles sobre los productos chinos fueron inicialmente establecidos por la administración de Trump como parte de una estrategia comercial agresiva. Sin embargo, Pekín argumenta que estos gravámenes han sido contraproducentes, pues no han logrado resolver los problemas que buscaban corregir. Más bien, han afectado de manera negativa la cadena de suministro global y han tenido repercusiones en la vida cotidiana de los consumidores.
La postura oficial de China es que las políticas de aranceles no solo dañan su economía, sino que también perturban el orden económico internacional, interfieren en las actividades de las empresas y perjudican a otros países sin generar ningún beneficio para EE.UU.
Pekín hizo un llamado urgente a Washington para que «escuche las voces racionales de la comunidad internacional» y cancele por completo los aranceles. China destacó que las tensiones comerciales no deben ser resueltas a través de un proteccionismo agresivo, sino mediante el respeto mutuo y el diálogo. Según un antiguo dicho chino citado por el portavoz, «La persona que ató la campana debe ser la que la desate», lo que implica que es responsabilidad de EE.UU. rectificar esta situación.
Tras los recientes altibajos en las negociaciones comerciales, el gobierno de EE.UU. decidió eximir a varios productos tecnológicos chinos de los aranceles, un retroceso respecto a la postura original de aplicar un gravamen generalizado. Sin embargo, el presidente Donald Trump aún no ha descartado la posibilidad de imponer aranceles sobre otros productos, como semiconductores. Trump indicó que el lunes próximo se proporcionará más información sobre la política comercial con China.


