La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció la aprobación del primer tratado global sobre pandemias, un acuerdo que marca un hito en la cooperación sanitaria internacional. El pacto, respaldado por más de 190 países, fue alcanzado tras tres años de intensas negociaciones y tiene como objetivo fortalecer la preparación mundial ante nuevas emergencias sanitarias.
El acuerdo fue adoptado en Ginebra por el Órgano de Negociación Intergubernamental (INB), integrado por 194 Estados miembros de la OMS. Sin embargo, la ausencia de Estados Unidos, tras su retiro del organismo, dejó una vacante significativa en la mesa de discusión.
La iniciativa surge como respuesta a las fallas evidenciadas durante la pandemia de COVID-19, que provocó cerca de 20 millones de muertes a nivel global. Para la OMS, esta crisis sanitaria dejó en claro que el mundo no estaba preparado y que era urgente establecer mecanismos de coordinación, cooperación y equidad entre países.
El tratado reconoce a las pandemias como una amenaza global para la salud, las economías y las sociedades, y subraya la necesidad de actuar de manera conjunta ante nuevos patógenos, cuya aparición es considerada una cuestión de tiempo por la comunidad científica.
Entre los puntos clave del acuerdo se destacan la mejor distribución de recursos esenciales, como vacunas y medicamentos, así como la transferencia tecnológica para garantizar el acceso equitativo a herramientas médicas durante futuras pandemias. Estos temas fueron los más complejos en las negociaciones, pero finalmente se alcanzó un texto «equilibrado», según destacó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
“Se ha hecho historia en Ginebra”, afirmó Tedros, quien celebró que se haya logrado un consenso multilateral en un contexto geopolítico cada vez más polarizado.


