Este sábado, una fuerte explosión sacudió el puerto Shahid Rajaee, el principal puerto comercial de Irán, ubicado en la ciudad costera de Bandar Abbas. La detonación dejó hasta el momento 40 muertos y más de 1.000 heridos, según informes oficiales del Gobierno local.
La explosión ocurrió en un sector del muelle del puerto, donde se almacenaban materiales inflamables y químicos, lo que incrementó la magnitud de la tragedia. A raíz de este desastre, el gobierno iraní ha declarado este lunes como un día de duelo nacional.
Mohammad Ashouri Taziani, gobernador de la provincia de Hormozgan, que incluye a Bandar Abbas, informó que 197 de los heridos fueron hospitalizados de emergencia. Mientras tanto, el director de la Organización Nacional de Manejo de Desastres, Hossein Sajedinia, confirmó que cinco provincias enviaron equipos de bomberos a la zona para controlar los daños y evitar mayores riesgos.
El Departamento Provincial de Puertos de Hormozgan también señaló que el estado de alerta se ha activado en todos los hospitales locales, ante la posibilidad de más emergencias. Las autoridades siguen investigando las causas exactas de la explosión.
El puerto Shahid Rajaee, donde ocurrió la explosión, es el más grande de Irán y juega un papel fundamental en el comercio del país. Maneja más del 70% de las importaciones y exportaciones iraníes, siendo un centro neurálgico para la economía nacional.
La explosión en este puerto podría tener implicaciones significativas no solo para las víctimas, sino también para las operaciones comerciales del país, afectando la cadena de suministro y el comercio internacional.


