Fiesta clandestina en Córdoba desarticulada con multas millonarias

Durante la madrugada del domingo, autoridades municipales y policiales de Córdoba intervinieron en una fiesta clandestina que se llevaba a cabo sin habilitación en el barrio Coronel Olmedo, en la capital de la provincia. En la vivienda ubicada en calle Idelfonso Muñecas al 4.400, los agentes encontraron a unas 450 personas participando de un evento con música en vivo.

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La intervención se dio tras la constatación de que el evento no contaba con los permisos necesarios ni las medidas de seguridad exigidas por la normativa local. A raíz de esto, los presentes fueron evacuados de inmediato.

Tras la intervención, se levantaron actas de infracción y se aplicaron dos multas que ascienden a 8 millones de pesos, de acuerdo con el Código de Convivencia Municipal de Córdoba. Estas sanciones fueron impuestas a los organizadores del evento, quienes no tenían habilitación para realizar este tipo de actividades.

Este hecho no es un caso aislado. A finales de marzo, en el barrio Villa Revol, se desarticuló otra fiesta clandestina con más de 700 asistentes. Este evento también fue realizado sin permisos ni condiciones mínimas de seguridad, lo que generó riesgos para los participantes.

Días antes de este operativo, en el barrio Alta Córdoba, otra fiesta ilegal fue desbaratada por las fuerzas de seguridad. Con más de 150 personas reunidas en una casa sin autorización, el evento fue interrumpido tras denuncias vecinales por ruidos molestos y la venta ilegal de alcohol.

En este caso, la intervención fue más violenta, ya que algunos asistentes arrojaron piedras a los efectivos policiales. A pesar de la confrontación, no hubo heridos ni daños materiales, y se incautaron equipos de sonido y luces utilizadas en la fiesta.

Las fiestas clandestinas no solo violan las normativas municipales, sino que representan un serio peligro para la seguridad pública. Estos eventos suelen carecer de medidas básicas como salidas de emergencia, extintores y personal médico, lo que pone en riesgo la vida de los asistentes. Además, la aglomeración de personas sin control sanitario puede facilitar la propagación de enfermedades, como la COVID-19.

Las autoridades locales han destacado la importancia de intervenir rápidamente para evitar tragedias y proteger a la comunidad.

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