Fernando Sabag Montiel, acusado por el intento de asesinato a Cristina Kirchner, fue condenado este mes a 4 años y 3 meses de prisión por distribuir material de abuso sexual infantil. La sentencia fue dictada en la Ciudad de Buenos Aires, luego de una extensa investigación que reveló pruebas digitales irrefutables.
Fernando Sabag Montiel, conocido por haber intentado asesinar a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner en septiembre de 2022, enfrenta ahora una nueva condena. La Justicia porteña lo sentenció a cuatro años y tres meses de prisión efectiva tras comprobar su responsabilidad en la tenencia y distribución de material de abuso sexual infantil.
La investigación se inició tras su detención, cuando se le secuestró un teléfono celular que contenía una tarjeta de memoria con 119 archivos explícitos, incluyendo imágenes de niños y niñas menores de 13 años.
Dentro de la tarjeta de memoria incautada se hallaron 17 fotografías y 102 videos con contenido pedófilo. Sin embargo, el análisis posterior fue más allá: se confirmó que al menos tres de esos videos habían sido enviados desde cuentas de Instagram vinculadas a Sabag Montiel.
La fiscal Daniela Dupuy, a cargo de la Unidad Fiscal Especializada en Delitos Informáticos (UFEDyCI), logró establecer que no solo poseía el material, sino que también lo había distribuido de forma intencional. Esto se corroboró gracias a reportes del National Center for Missing and Exploited Children (NCMEC), que alertó sobre la difusión de dichos archivos desde números asociados al imputado.
Los videos fueron enviados en tres momentos específicos durante 2021, utilizando cuentas de Instagram con distintos nombres pero todas vinculadas al mismo número de teléfono registrado a nombre de Sabag Montiel.
El uso de diferentes direcciones IP llamó la atención de los investigadores, quienes rastrearon cada una hasta confirmar su vínculo con lugares donde el acusado vivió o trabajó:
Primera IP: vinculada a una remisería en Villa Pueyrredón, donde Sabag Montiel trabajó como chofer.
Segunda IP: correspondiente a un hotel en Chacarita, en el cual residía durante la pandemia.
Tercera IP: ubicada en General San Martín, último domicilio registrado antes de su detención.
Cada una de estas conexiones coincidía con los momentos en los que el material fue distribuido, lo que reforzó la acusación.
Ante la contundencia de las pruebas, Sabag Montiel admitió los delitos en una audiencia de juicio abreviado. La jueza Julia Correa, del Juzgado N° 28, dictó la condena por tenencia con fines inequívocos de distribución y distribución reiterada de material de abuso sexual infantil.
La pena fue unificada con una sentencia anterior de 2023, en la que se lo había condenado a un año de prisión por tenencia ilegítima de un DNI ajeno, hallado durante un allanamiento posterior al atentado contra la vicepresidenta.
La primera condena que pesaba sobre Sabag Montiel surgió a raíz del hallazgo del documento nacional de identidad de un tercero, durante un operativo en su departamento en San Martín. El titular del DNI, que lo había extraviado en un recital en 2018, declaró que nunca lo entregó ni autorizó su uso.
Aunque el acusado aseguró que lo había encontrado tirado en la calle, el tribunal rechazó su explicación por considerarla poco creíble. Esa causa concluyó con una pena de un año de prisión, que ahora se integra a la condena mayor por delitos informáticos.


